Reflexiones internacionales durante mi estancia en Saarbruecken, Alemania
Provocar reacciones intelectualmente contradictorias es la intención de todo aquello que puedo llegar a escribir. Consciente de que no cuento con la verdad absoluta de lo que nos envuelve y de que nadie cuenta con ella, puedo poner en duda algunas verdades instaladas en la comodidad del status quo. Seguramente existe algún punto en común, una última o primera cosa, en el debate sobre la situación actual del mundo, entre tantos textos, entrevistas, diálogos y disertaciones, de filósofos, sociólogos, políticos y otros tantos intelectuales, y seguramente ese "aleph" sea la misma conveniencia y la coherencia de la protesta y del discursos alternativo que se ha venido renovando a lo largo de los tiempos más remotos. Algunos principios deben ser universales, algunas ideas sólo son eso, ideas. Si uno busca algo más allá de la idea en sí misma se encontrará alguna vez con la provocación. Yo me he encontrado con mi texto que es fruto de mis propias contradicciones, y me dirijo al lector que esté motivado con el objetivo único de provocar en él las ganas de ejercer esa digna capacidad otorgada de entrar en debate.
Esta historia comienza el día en que decidí escribir un artículo en torno a la Globalización y sus consecuencias en el Estado de Chiapas, en México, a partir de otra investigación más extensa realizada sobre el mismo tema (1).
En aquella época yo me encontraba en Bonn realizando un stage en el Ministerio Federal Alemán de Cooperación Internacional y me habían pedido por favor que redactara dicho artículo para su futura publicación en una revista especializada.
José Miguel Olivares es un amigo mío chileno al que conocí hace ya dos años en el Europa-Institut de la Universidad del Sarre, también en Alemania, donde los dos nos encontrábamos estudiando, yo realizando un Máster en Derecho Comunitario y él escribiendo su Tesis sobre el futuro de Mercosur. Fue José Miguel el primer en recibir mi artículo con la intención de que me diera su más sincera opinión al respecto. Todo ocurrió de la siguiente manera, empezando por un breve mensaje electrónico (2):
"Querido José Miguel:
Te envío este artículo titulado "Reflexiones en torno a la situación del mundo a partir de la experiencia chiapaneca", que a lo mejor te gusta, o no...
Es muy probable que este fin de semana Nabila y yo volvamos a Saarbruecken para solucionar el tema del alquiler de mi habitación. Prometo llamarte para intentar organizar un encuentro. Un abrazo muy grande a tu esposa Angélica; Oliver.”
El mencionado artículo dice:
"En diciembre del ano 1999 Dan Tschirgi me sorprendía desde las páginas de Le Monde Diplomatique con un artículo titulado De los Islamistas a los zapatistas, la revuelta de los marginados de la tierra. Tschirgi creía que "los indígenas de Chiapas y los fellahin del Alto Egipto han sido sociedades tradicionales que se han visto desplazadas por el proyecto neoliberal", argumentos en los que coincidíamos en México con un amigo común, el sociólogo de Puebla Pedro L. Hernández.
Otro testimonio interesante que en los últimos años he leído alrededor del mito del desarrollo y de la globalización ha sido el del diplomático peruano Oswaldo de Rivero en la publicación de "los sintecho" La farola. De Rivero nos habla de "economías nacionales inviables" y de "entidades caóticas gobernables" como las dos caras de un mismo problema al cual sólo atisba una solución que pasa por elaborar un plan mundial y muchos planes nacionales de supervivencia. Su contribución esencial reside en analizar como hasta hace algo menos de cincuenta años aún los conceptos de Estado y Ciudadanía monopolizaban el discurso político e ideológico, mientras que en la actualidad esos términos han sido reemplazados por los de Sociedad de Mercado e Individuo.
Desde los zapatistas chiapanecos y los pobladores del Alto Egipto, hasta los obreros y funcionarios públicos rusos, pasando por los mineros rumanos, los indígenas del Ecuador, los mapuches de Chile, los vagabundos de Nueva York, los inmigrantes magrebíes en Francia, los moribundos de Sudán y Etiopía, los refugiados de Rwanda, los mutilados de Sierra Leona y Camboya, los jóvenes adolescentes armados de Angola, los votantes de Chávez en Venezuela o los que apoyan a Musharraf en Pakistán, todos ellos sufren las consecuencias de una globalización que no considera prioritarios sus problemas.
"El club de los más fuertes" liderado por Estados Unidos ya ha decidido abandonar a su suerte a parte del continente africano; el enemigo del futuro deberá ser el Islam o, en todo caso, una alianza confucio-islámica de la que no hay que descartar tampoco el componente ruso; pero además de esto, sólo aquellos que sucumban a la oferta del liberalismo económico y de la democracia occidental podrán ser rescatados del desastre. En este panorama tan desolador, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) representa y es la promotora, hoy en día, de las doscientas empresas multinacionales que dominan el mundo y que tienen su sede en algunos de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Por otro lado, la Organización Mundial del Comercio (OMC) pone las condiciones legales del nuevo sistema de explotación, y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) premian a los regimenes obedientes con sus Planes de Ajuste Estructural. De esta manera, tenemos aquí reflejadas las cuatro estructuras fundamentales que sostienen el poder mundial (las estructuras militar, productora, comercial y financiera, respectivamente) detrás de las cuales se encuentra la hegemonía de los Estados Unidos.
Pese a todo, la rigidez de estrategia denunciada para llegar a proteger los intereses de la gran potencia mencionada, y de los que se benefician de su existencia, no ha dejado de provocar que esté en boca de los mejores analistas y científicos sociales la palabra "crisis". Se habla de crisis porque existe inseguridad en el centro mismo de la organización política y por ello se alude a la crisis del sistema democrático, la crisis de las instituciones públicas, la crisis de los partidos políticos y la crisis de las orientaciones ideológicas de izquierdas. Y a su vez se habla también de crisis del modelo de estado-nación, crisis del sistema de gobernabilidad mundial, a partir de la crisis de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Soluciones pueden haber muchas pero también los especialistas coinciden en señalar como elemento fundamental la falta de una verdadera democratización y el ataque, en este caso extremo, que se está produciendo contra los valores de la libertad, la igualdad y la solidaridad. En cualquier caso, parece curioso que una palabra que provenga de la raíz "libertad", como es "liberalismo", sirva para describir exactamente todo lo contrario, o sea, un sistema infranqueable de dependencias involuntarias.
El desarrollo capitalista en la periferia del sistema hegemónico, allende de la tríada que forman Europa, Norteamérica y Japón, se ha distinguido siempre por un proceso inducido, por su extraversión, su especialización, su desarticulación y su dependencia. Geográficamente en la mayoría de los casos hablamos de los estados pobres del Sur, los que sufrieron la colonización y el expolio, en los que se está produciendo el fenómeno de la superpoblación, los que expulsan migrantes al mundo rico, los que acceden difícilmente a los mercados y a las tecnologías, los que cuentan con regimenes de gobierno dudosos y los que, por más inri, se han visto maniatados tradicionalmente en exceso por ideologías y religiones.
Si hablamos del continente americano, dentro de un análisis que también sirve para África y Asia, "los conquistadores", los poseedores del capital, las potencias coloniales, en definitiva, ya iniciaron mucho tiempo atrás un proceso de exterminio, más allá de la eliminación física de gran parte de los habitantes precolombinos, basado en tres aspectos: el intercambio desigual, la esclavitud y la explotación de los recursos naturales. Hoy en día sigue ocurriendo lo mismo y sólo la esclavitud, el ataque frontal a la libertad del individuo, se produce de una forma más sutil una vez abolido formalmente el comercio y el tráfico de personas. Muchos son los que se sienten esclavos del sistema económico imperante, no sólo en los países del hemisferio sur, sino que también en las grandes bolsas de marginación en el norte, y muchos son los que se sienten esclavos de su caparazón intelectual y cultural que es el "pensamiento único" y la "homogeneización de costumbres". No hay ninguna duda de que se están globalizando desde los hábitos alimentarios mediante el "fast-food" hasta la música, como recientemente proclamaba el guitarrista de origen chicano Carlos Santana.
La globalización en un mundo en el que vencen e imponen los Estados Unidos de América como paradigma del sistema económico neoliberal, pese a todo, también ha provocado una escalada de protestas que se han generalizado a lo largo y ancho del planeta. El antecedente principal y directo de los sucesos de Seattle, en el seno de las negociaciones de la llamada Ronda del Milenio, lo encontramos en 1968 durante el Mayo de París, la Primavera de Praga, los disturbios pacifistas y antirracistas en los mismos Estados Unidos, y la matanza de estudiantes en la Plaza de Tlateloco, en México. De nuevo se está produciendo un cuestionamiento global del actual orden político, económico y social. La literatura, el discurso y las demandas de algunos grupos contestatarios en la actualidad no difieren en mucho a las que tuvieron revolucionarios, anticapitalistas y libertarios durante todo el S.XX, pero hoy más que nunca los desheredados o perdedores, según como se les prefiera llamar, alzan sus voces y no les importa unirse en contra de quienes ellos consideran el opresor: los defensores de la injusticia del sistema económico vigente y su mala distribución de la riqueza.
Tercermundistas, indígenas, universitarios, intelectuales, feministas, homosexuales, ecologistas, minorías nacionales, sindicalistas, comunistas, pacifistas, anarquistas, empobrecidos, teólogos de la liberación, activistas de los derechos humanos y múltiples grupos organizados de la sociedad civil están empezando a utilizar un lenguaje idéntico amañado a partir de diferentes recetas. Todos coinciden en señalar algunos síntomas comunes del sistema capitalista neoliberal que observan en su vida cotidiana y que no les favorecen: régimen de especulación financiera y bursátil, crisis del sistema sanitario, crisis del sistema educativo; y, crecimiento del crimen y de la violencia en general.
De nuevo hablando del caso americano observamos como las luchas sociales se repiten en Guatemala, Bolivia, Argentina, Brasil, Costa Rica o República Dominicana: oposición a las privatizaciones, concretamente de los servicios sanitarios y educativos; protesta contra el alza del precio de la energía eléctrica; protestas del sector agro-pecuario que no ve mejorar sus condiciones; oposición al aumento de los precios de los servicios públicos básicos como el transporte o el agua o, simplemente, al aumento del precio en los productos esenciales de la canasta básica de alimentos; irritación frente a la acumulación de la basura que no se recoge en las ciudades por no ser rentable su negocio; lucha por la protección de los bosques y las reservas naturales; resistencia a la discriminación étnica; oposición a la explotación de la mujer y de la infancia en las maquilas o zonas francas industriales en las que se producen artilugios para la exportación; rechazo a la violencia generalizada y a la violación de los derechos humanos, lo que implica impunidad de los cuerpos policiales y judiciales; indignación frente a la corrupción; frente a la devaluación de la moneda y al riesgo de dolarización; denuncia contra los partidos políticos tradicionales...
En resumen, observando como el subdesarrollo de gran parte de la humanidad corre el riesgo de acrecentarse cada vez más, no resulta extraño observar como la teoría anticapitalista de algunos intelectuales y las reacciones debidas al instinto de supervivencia de gran parte de las masas del planeta, confluyen en una alianza heterogénea de opositores al orden impuesto. Viejos subversivos y nuevos críticos moralistas de los excesos del neoliberalismo pueden recrear la Ilustración que amedrentó la Revolución Francesa en una fase previa de lo que se presenta como una nueva lucha de clases, en este caso, entre los que opten por ser globalizados y los que se resistan a ello por lo que a sus efectos de injusticia se refiere.
En este contexto, ¿es Chiapas una causa o una consecuencia? ¿Es Chiapas hoy una prolongación de la Revolución Mexicana de 1910 o del alzamiento zapatista de Morelos de 1911? ¿Es Chiapas sólo un alzamiento indio? Chiapas, indudablemente, siempre es mucho más. Parafraseando a Armando Bartra y a Manuel Vázquez Montalbán, en cierta forma Chiapas sí es ese Aleph o punto donde se concentran las luces y las sombras de la globalización.
Tanto el levantamiento de 1994 como la idiosincrasia y la singularidad del EZLN y de su portavoz, el Subcomandante Marcos, han aportado multitud de vectores al México y al mundo del muevo milenio. El neozapatismo, digamos, se puede leer, como se prefiera, en clave interna mexicana, en clave americana o en clave mundial.
Si hablamos de América Latina, como ya hemos dicho, la dolarización de la economía ya se ha producido o está cercana en muchos casos (Panamá, Costa Rica, Ecuador). La represión contra los indígenas y su entorno natural es brutal (Ecuador, Bolivia, Brasil). Los Estados Unidos desembarcan de nuevo (caso de Colombia, en lo que puede convertirse en un elemento perturbador para toda la zona). Argentina y Chile aún se encuentran juzgando o intentando juzgar a sus antiguas dictaduras. Surge el nuevo populismo de Chávez en Venezuela. Perú rompe su pasado reciente pero Paraguay y Bolivia conservan aún viejos fantasmas en las más altas esferas de su gobierno. Centroamérica está gozando de una paz aparente, aunque la violencia llega a extremos inhóspitos en San Salvador o Ciudad de Guatemala. Mientras, Nicaragua debate el rumbo a seguir, casi nunca acertado. Por todo ello, el hecho de que en Chiapas se continúe protagonizando una rebelión, cuando en el resto del continente ya se han abandonado las armas, a excepción de Colombia, aunque nunca el terror, la discriminación y la pobreza, renueva una vez más mi creencia compartida en que Chiapas es punto y final pero quizás también punto y a parte.
Llegado a este punto, tras el análisis del modelo socio-político que está encarando nuestra civilización globalizada, y una reflexión sobre el momento histórico que nos ha tocado vivir, no se me ocurre nada más que abrir de nuevo una batalla que jamás se dejó cerrada del todo, hablo de la batalla de los principios. No es cuestión de volver a ser ortodoxos (¡nunca más!), pero sí es cuestión de volver a mostrar nuestra oposición ante la dictadura y la imposición, o, como mínimo, defender el derecho a escoger el modelo de mundo en el que queremos vivir. Es en este ámbito donde pueden tener algún sentido estas reflexiones." (3)
José Miguel, sin duda, no quedó impasible ante tal provocación intelectual y al cabo de unos días me retornó el mensaje. Como para otros amigos y compañeros, de viaje de estudio y de interés por las relaciones internacionales y América, mi artículo había caído como una bomba, no dejando a nada ni a nadie a salvo. Seguramente esa había sido mi intención al escribir un cocktail de ideas marcadamente pesimista sobre el desarrollo de la situación actual en el mundo (4).
"Querido Oliver:
Podemos juntarnos el sábado o el domingo por la tarde, si en definitiva vienes a Saarbruecken. Angélica, eso sí, no estará allí, porque se encuentra estudiando para la prueba de Taschner, y eso significa que este fin de semana sólo se dedicará a estudiar.
Respecto a tu artículo, quiero empezar diciendo que comparto el no ser conformista con la situación mundial: desde luego las organizaciones internacionales y el comercio mundial podrían ser más consideradas con los pobres y con aquellas sociedades que han quedado completamente excluidas del progreso o de las posibilidades de alcanzarlo. A reglón seguido te digo que hay que apuntar, o mejor dicho, precisar las críticas, y no "tirar mierda" (con todo el respeto y aprecio que te tengo, me permito usar esta expresión tan agresiva del castellano) a cuanto objeto sospechoso se nos aparezca. En ese sentido me parece inoficioso criticar la súper conocida posición hegemónica de los Estados Unidos y de sus socios.
En ellos recae la mayor de las responsabilidades en el sentido de cambiar muchas de las injusticias que se presentan en el mundo. Pero no son culpables de todo, aunque sí de mucho. A continuación te escribo sobre los puntos de tu artículo en los que tengo algo que discrepar.
El Neoliberalismo en América Latina:
Yo no sé a que conduce el criticarlo, si no se presenta un modelo alternativo viable. América Latina ya ha conocido lo contrario (hablo de la industrialización vía sustitución de importaciones) y la verdad es que sólo las economías latinoamericanas más grandes salieron beneficiadas, a saber, Argentina, Brasil y México. No lo hicieron mal Chile, Colombia y Venezuela. Pero viendo el resultado en todos los otros países el balance podría haber sido mejor. Se suponía que la industrialización del continente iba a preparar para insertarlo mejor en los esquemas de comercio mundial imperantes pero se creó más dependencia del centro del sistema (al contrario de lo que proponía la CEPAL), no haciendo más viables nuestras economías.
El actual modelo de desarrollo hacia afuera, póngasele el nombre que se le ponga, facilita mucho más que sus alternativas la integración económica de América Latina, algo que tanto se proclamaba bajo la vigencia del anterior modelo, pero sin obtener resultados prácticos. Sin perjuicio de que con los frágiles acuerdos que existían igual creció el comercio intracontinental, con el consecuente beneficio para las industrias nacionales, que no han estado nunca en condiciones de competir con las industrias de países más desarrollados. Bajo la vigencia del actual modelo es más fácil acabar con el proteccionismo, que a la larga impidió la industrialización de la región.
América Latina no ha caído por la imposición de los Estados Unidos, el FMI, la OMC o el capitalismo mundial en el modelo neoliberal, cayó por sí misma porque no supo invertir bien sus recursos baratos de los que dispuso en la época de los petrodólares, y porque sus mercados no se abrieron, al contrario de lo que proponía la CEPAL, esto es, los estructuralistas. La única excepción es Brasil, que invirtió en crear un aparato productivo, que le permite hoy en día incluso producir aviones. Los demás "quemaron" su dinero, y tuvieron que abrir sus economías porque era la única forma de pagar sus abultadas deudas externas, que, como te digo, no las provocó el capitalismo mundial. Pongamos como ejemplo México, que tiene el mercado norteamericano a su lado, que es un mercado gigantesco y con un altísimo poder adquisitivo.
No quiero con esto decir que dentro de un esquema de economía abierta no se puede hacer más por los más pobres. Por supuesto que se puede y el mejor ejemplo es lo que ocurre en Chile desde 1990. Se invierte más en educación, más en salud y más en obras públicas, y la economía sigue estando abierta. Por lo tanto, si queremos hablar de modificaciones, hagámoslas, pero dentro de esquemas serios y viables. Vale decir, la inflación debe estar bajo control, el Estado no puede endeudarse más allá de lo que puede pagar, los impuestos deben fomentar el ahorro y la inversión; todas cosas que a la larga protegen a los más pobres.
Las minorías en América Latina:
De su marginación tampoco es culpable el capitalismo mundial. Ellas fueron excluidas mucho antes de que el neoliberalismo se impusiera como modelo económico. Por lo demás se puede hacer más por estas minorías si las economías son sanas, y no son economías que no crecen o que están en crisis.
Las dictaduras latinoamericanas:
Soy el primero en estar desacuerdo con que haya criminales que no estén presos, pero lamentablemente eso no preocupa a la mayoría de los latinoamericanos. Por ende, te puedo asegurar que Argentina y Chile, no se desviven por condenar a sus dictadores.
Corrupción en América Latina:
La ha habido siempre y no es culpa del Neoliberalismo. También la hay en Cuba. El mejor antídoto contra ella es la democracia y el mismo mercado. Cuando hay reglas claras e instituciones fuertes, esto es Estado de Derecho, la corrupción se hace más débil. Todo esto con las matizaciones del caso, pero el principio en el fondo se mantiene.
Movimientos de protesta antiglobalización:
Es bueno que haya gente que no se resista a someterse a las injusticias que se producen. Esa gente podría producir menos destrozos, porque más de un dueño de almacén debe salir perjudicado a causa de ello, y con globalización o no, tiene que seguir trabajando. Quiero decir que la crítica se puede canalizar mejor. Pero me parece injusto que se reproche la labor de las instituciones a las que se culpa de la globalización. Desde luego, si el comercio fuera todo lo libre que estas instituciones pretenden, y los Estados se sometieran a sus reglas, seguro que los primeros beneficiados serían los más necesitados. El mayor problema es realmente que los ricos no se sometan a las reglas del libre comercio como ocurre con la Política Agraria Común de la unión Europea.
Bueno, después de esto estarás convencido que soy un acérrimo defensor del Capitalismo. No es necesario que lo creas ya que soy un firme partidario del libre comercio y de las reglas del mercado. Sin embargo, soy consciente de muchos de los problemas que se producen, más por estructuras de poder y la misma situación de las relaciones internacionales, que siempre han existido, que a causa del libre comercio o del mercado como tales. Ambos no impiden que se sea más solidario e impere el derecho. Mi ingenuidad reside quizás en creer que los hombres actúan como se supone que deberían actuar, pero a larga los poderosos siempre hacen lo que les viene en gana.
Ojalá nos pudiéramos ver el fin de semana, aunque, como te dije, estaré soltero.
Un saludo para Nabila; José Miguel Olivares."
Mi respuesta a la carta informática de José Miguel tardó menos de un día en salir de mi computadora. Estaba claro que si yo me concentraba en temas más sociales y éticos, José Miguel durante esta última época se encontraba muy absorbido por temas más de tipo macroeconómico. Había que buscar la manera de enderezar un debate entre dos personas que utilizaban lenguajes diferentes hablando sobre un mismo tema (5).
"Querido José Miguel:
Conocía tu respuesta de antemano y me alegra que te hayas tomado tanto tiempo en elaborar tus argumentos. Tu respuesta/propuesta es sólida, ya habíamos hablado mucho sobre este tema, y creo, realmente, que nuestras posturas no son infranqueables, y que puede haber entendimiento. Te resumo mi artículo en una frase: "estoy con los que reclaman su derecho a elegir vivir en el mundo que ellos quieren", construido a partir de su forma de pensar y actuar independientemente.
El elemento economicista es fundamental en todo este análisis de la situación actual del mundo, pero debes haber comprobado, y si no yo te lo confirmo, que mi artículo es más de tipo filosófico. Entonces mi crítica directa se dirige en contra de la forma en que los poderes hegemónicos dirigen el desarrollo de nuestra civilización. Y me refiero a poderes fácticos y materiales como son los de Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, la OTAN, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, las empresas transnacionales, la cadena de televisión CNN, el Vaticano, etc...
Todas estas instituciones de alguna forma intentan imponer un gobierno mundial que, bien evidentemente, les favorece a ellos más que a nadie. El gobierno que ellos proponen se basa en un modelo económico que tú defiendes en su vertiente productiva, pero tiene otras muchas ramificaciones, las cuales tendríamos que discutir punto por punto. Por ejemplo, este modelo de gobierno que tanto te gusta se basa en: el dominio cultural de lo anglosajón; en el ámbito científico prefiere al especialista que al generalista; antepone la comida basura a la dieta mediterránea; sitúa en primera posición al beneficio económico por delante del respeto al medioambiente; a veces trata mejor a las máquinas que a las personas... Sin ninguna duda, las maquilas centroamericanas y del sureste asiático son una nueva forma de esclavizar al trabajador.
Pero lo que nos muestran las noticias de este último mes es, sobre todo, la arrogancia dedicada a otros modelos alternativos de sociedad por parte del modelo hegemónico, como es el caso del mundo árabe-musulmán (habría que hacer bien la diferencia, pero en el fondo me refiero a un mundo en el que predomina la fidelidad entre los creyentes de una misma religión, su forma de entender la vida y la muerte, por ejemplo). También están las especificidades de la China y la India; Japón sucumbió hace unos cincuenta años pero nadie descarta que pueda reclamar volver a la página anterior de su propio libro; como también puede ocurrir con Rusia en el futuro. No me parece bien que se insulte a la diferencia, como más respeto pido para América Latina, y más específicamente para sus indígenas; como más respeto debería reclamar España y algunos miembros del sur europeo, frente al "rodillo alemán", apoyado a veces por Francia, y otras por Gran Bretaña en el seno de la Unión Europea; como más respeto debería reclamar Marruecos y el Norte de África a la propia España que abusa de sus súbditos cuando éstos no tienen otra alternativa que la de arriesgar sus vidas y lanzarse a la mar... Igualmente no debo dejar de observar que en ningún caso los países y modelos que he citado, nunca, egoísta y equivocadamente, van a desaprovechar la oportunidad de hacer negocio a costa del prójimo y de situarse mejor, macroeconómicamente hablando, en una situación de "sálvese quién pueda". Y es que es lógico que no se quieran hacer el harakiri como lo hace Corea del Norte. El mismo Bin Laden está forrado de petrodólares, como todos los jeques de los países del Golfo Pérsico, financiadores del fanatismo islámico wahnabita. Se cree de forma errónea en que sólo los más fuertes podrán sobrevivir y se renuncia a la solidaridad entre los más necesitados.
Se me ocurre que por un motivo noble se fundó la socialdemocracia, para no caer en la ortodoxia socialista poco practicable, y, sin una revolución física, procurar extender un poco más la distribución de la riqueza, ocuparse de los servicios a los más desfavorecidos, los más débiles, los de escasos recursos... ¡Hombre, que lo de las patentes de las grandes empresas farmacéuticas en cuanto a enfermedades como el SIDA o la malaria, no tiene nombre! Era tan flagrante que ellas mismas tuvieron que rectificar. Se me ocurre que si los que sustentan el poder en la actualidad realmente quieren conservarlo, en el futuro tendrán que hacer más concesiones silenciosas de este tipo, de cara a la galería, sobre temas que no influyan en gran forma en el resultado final. Cito, como ejemplo, la "mentirijilla" de Bush: "no estamos haciendo una guerra al Islam sino que al terrorismo, y no sólo al terrorismo sino que a todos los Estados que le prestan ayuda". Pero si, en definitiva, es lo mismo: bombardear un país y matar a civiles sin que el pueblo que lo habita se pueda defender, es terrorismo con letras grandes.
Para terminar voy a centrarme más en el sentido de tus comentarios, aunque creo que ya has entendido algunas de mis líneas de pensamiento. Te reconozco la potestad, por ser chileno, de defender el modelo más conveniente que tú creas para el país o el continente que tú amas, pero no renuncio a denunciar ante tu perpleja mirada el entramado que existe detrás de muchos de esos economistas teóricos del neoliberalismo: un entramado mafioso en el que se pagan estudios y se chantajea a gobiernos para tomar determinadas decisiones políticas; se financian elecciones para que ganen determinados candidatos; todos ellos corruptos, de familias ricas pero ellos ineptos, que además dependen de los intereses y de las inversiones de las grandes multinacionales por todos conocidas; que producen productos, que se venden en supermercados de lujo; que sólo pueden comprar aquellos que pueden llegar a dichas superficies; mediante automóviles de lujo de fabricación estadounidense; cuya misma empresa produce gran parte de la música y el cine de masas consumido por todo el mundo.
Atención ahora que Bush está pidiendo a Hollywood que se ponga del lado de su gobierno, o sea de "los buenos", lo que quiere decir prácticamente que está ordenando que se produzca cine que ratifique su firme decisión frente al terrorismo, a la vez que manda hacer ondear más banderas y publicar más propaganda a su favor en las escuelas y los periódicos de los Estados Unidos.
Ya escribieron Fukuyama y Huntington lo que tuvieron que escribir, para justificar la situación actual a la cual se tenía que llegar obligadamente. No puedo aceptar del todo lo del libre mercado en un país que tiene los índices de encarcelamiento más elevados del planeta y aprueba la pena de muerte, sobre todo para afro-americanos y latinos. ¿Se pretenden justificar estos índices simplemente por el origen genético y el color de la piel de los presuntos culpables de un crimen?. No quiero una democracia en la que el rico siga teniendo más influencia sobre el resultado final de las cosas que el pobre; en que no exista ya el programa político tradicional, o sea las ideas; en el que se oponga una mayoría sobre la otra simplemente porque la primera tenga un voto más. Evidentemente que el socialismo fue una alternativa que no funcionó, pero siguen habiendo alternativas, de tamaño más pequeño o más grande, como puede ser la propia propuesta de democracia directa y participativa.
Acabo de imprimir tu respuesta y me place abrirnos al debate, aunque tengamos que realizar un esfuerzo muy grande para entender lo que está diciendo el otro, que si lo analizamos profundamente no es tan distante mas que en la forma. Sin duda, si de alguna manera pudiéramos complementar tus argumentos con los míos, además de manera sincera, podríamos formular un cocktail nada desdeñable. Por el momento dejémonos de fórmulas arriesgadas, y te propongo, para mañana al mediodía o después de comer, tomar un café, por ejemplo, en el Ubu Roi, en Cecilienstrasse. Nabila os pasa saludos. Esperemos que Angélica estudie mucho y obtenga un gran resultado. Te hago saber igualmente que por fin ya he solucionado el tema del alquiler de nuestra habitación. Un abrazo y hazme saber algo de ti. Tu amigo; Oliver.”
Tras mi intercambio de argumentos con José Miguel me quedé realmente preocupado y dejé abierta la posibilidad de intentar escribir algo que pudiera expresar aún mejor mi inquietud por los aspectos negativos de las consecuencias del rumbo tomado por la sociedad internacional actual. Fue entonces cuando nuevamente gracias a las nuevas tecnologías me llegó el mensaje de un antiguo amigo mío de mis tiempos en la Universidad Autónoma de Barcelona.
Seguramente que sobre Luis Herrera no es necesario abundar más en su competencia. Nos conocimos visitando algunos seminarios, dentro y fuera de la universidad, relacionados con la situación política de América Latina, la resolución de conflictos, el análisis electoral y la cultura de paz. El uno apreciamos en el otro seguramente las mismas ganas de colaborar en la investigación científica y ampliar nuestros conocimientos, a la vez que observamos a medida que nos conocíamos mejor, la confluencia en muchas de nuestras inquietudes (6).
En esta ocasión Luis me proponía desde Monterrey, en donde actualmente impartía clases, participar en una publicación de su universidad, bajo su coordinación, sobre algunos de los temas de la actualidad más candentes en México, América Latina y el mundo entero, tras los recientes acontecimientos del 11 de septiembre del 2001.
El reto que me abrió Chile y la oportunidad a la cual me invitaba México me convencieron conjuntamente a la hora de redactar un nuevo artículo titulado esta vez "Cemento contra la Humanidad" (7).
"Han caído dos muros en cien años. Mejor dicho han caído un Muro y dos Torres Gemelas; en resumen, mucho cemento, y muchas personas han muerto con todo ello. La pregunta del despiste debería girar entorno a cuándo empieza el S.XXI. ¿Empieza el S.XXI con la caída del Muro de Berlín, o comienza éste con el atentado a las Torres Gemelas? Entre "finales de historia" y "choques civilizatorios" aún tenemos espacio para otra diversión como puede ser intentar fechar el origen de la nueva era (la de Bush, Putin, Schröder, los chinos, los musulmanes y el resto; si utilizamos un estilo de análisis reduccionista).
Puedo estar de acuerdo en que la caída del Muro de Berlín significó el fin de una Guerra Fría que cristalizó como Tercera Guerra Mundial bajo todos los efectos, y acepto que el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York representa la primera crisis internacional del sistema de seguridad en la era de la globalización; mas mis auténticas convicciones y lo que vengo a defender se maneja por otras latitudes. No sé a quién cito exactamente, y lo completo: "nuestra sociedad está enferma porque estando muy harta, casi al punto de reventar, aún quiere más y más, hasta parecer querer destruirse". Quizás la analogía de este proceso destructivo actual lo encontremos en los estragos que produce la droga; que se produce en el sur, se comercializa desde el norte y se consume a escala planetaria.
El símbolo del cemento hecho añicos, sin embargo, es el mejor síntoma que nos muestra el declive de nuestra sociedad opulenta, representada por un sistema económico más que nunca esclavizante, el auge de la tecnología, la idiotización premeditada de la gente, el engaño y la hipocresía como medios válidos para aspirar a un sitio de honor en el podio del prestigio. Realmente estamos ante una imagen que nos muestra como algunas cosas se tambalean, y los políticos de turno de las potencias conocidas se mueven para aquí y para allá intentando recolocar o, como mínimo, salvar los muebles, ante el inminente movimiento de tierra. Las casas estaban desde un buen principio mal concebidas, construidas con un material anticuado que no podía soportar las consecuencias del descabellado rumbo escogido. Sin duda, ahora todos buscan un nuevo material, de superior calidad, que no puede ser de ninguna de las maneras precisamente la lucha internacional contra el terrorismo.
Entre los que reubican los muebles, para citar ejemplos más claros y generales, se haya el presidente estadounidense Bush, inmerso en una búsqueda fatal de nuevos destinos estratégicos, empecinado en reforzar su posición de policía mundial y hacer depender a los demás de su capacidad de decisión. Lo de Afganistán, frente a los que decían de que se trataría de un conflicto largo, se ha solventado en unos pocos días, porque ante bombardeos indiscriminados de la potencia mundial, no hay país ni combatientes, salvo que posean en sus manos el botón nuclear, que puedan oponer resistencia. Llegará el día, si seguimos por el mismo camino, en que, por fin, no habrán guerras, porque nos habremos destruido antes sin llegar a la necesidad de combatir. ¿Como se explica que lo de Israel y Palestina no se solucione "ni a tiros"?; entre otros factores menores, hay bombas entre medio.
Luego está la Unión Europea, con su personaje estrella que no es otro que el español Javier Solana, representante de la Política Exterior y de Seguridad Común. ¿Para qué sirven crear tanta burocracia y tantos papeles estratégicos si en el fondo se es consciente de que no se puede influir sobre el fondo de las cosas? Entonces sí que uno se puede plantear como alternativa el "sistema kamikaze", fundamentalismos, McVeigh, la revolución, el exterminio, los neozapatistas, la droga de nuevo... Rusia, como Francia lleva haciendo hace tiempo, intenta lo indecible para colocarse de puntillas en la foto, sobre todo procura ser original y un poco autónoma para que su opinión pueda ser considerada, pero no aspira a mucho más.
En el teatro del mundo todos tenemos un rol adjudicado que inventamos y nos lo aceptan; si no ocurre lo de la aceptación, que se produce bajo un tipo de pacto secreto e invencible, pasamos a ser considerados inmediatamente marginados ("Asoziale", dicen en Alemania).
Los únicos que parten con ventaja son los chinos porque siempre van despacio, sin renunciar a su tiempo y a las propias convicciones sobre su especificidad. Los chinos, pese a lo dicho, corren el mismo riesgo que los musulmanes; también su capacidad es demasiado grande y el eje del mínimo común denominador que une a sus pueblos, puede en breve pasar a ser secundario ante otros eventos más plausibles como son la pobreza, la dictadura o la corrupción de sus gobernantes cuando se dé un paso más en pos de la apertura de su régimen. Como en las antiguos Unión Soviética o Yugoslavia, se mantiene el orgullo sobre el origen, el ser eslavo por ejemplo, y se eliminan de un plumazo otras ideologías, otra forma de discutir sobre las ideas y modelos de vida. Muchas veces los genes nos engañan y casi siempre ganan a nuestros esfuerzos intelectuales para superarlos. Aquí hace aparición en el escenario el Nacionalismo del que pasaré a hablar más tarde.
En todo caso, el peligro universal que se avecina, parecido al peligro que supusieron los bárbaros allende de las fronteras del Imperio Romano hace unos siglos, es el peligro humano de ejecutar el "juego de la doble moral", porque evidentemente es el menos sincero y por eso mismo se caracteriza, por su sutileza i traición. Todo el mundo conoce este juego y lo acepta en su vida cotidiana, precisamente porque está sometido al mismo. Decimos que estamos en el baile, pues más vale bailar, porque te presionan, aunque lo hagas muy mal. El juego de que hablamos se contradice frontalmente con el significado estricto del verbo "convencer", que debe ser la manera de plantear alternativas diversas ante una situación presumiblemente caótica, y que la gente de buena fe suele practicar con su propio ejemplo. Ni Estados Unidos ni Arabia Saudita, citando los dos casos más claros; tampoco la Unión Europea como conjunto; China o Rusia; pueden pretender convertirse en paladines de un motivo que ignoran. Se puede bailar pero no se puede exigir que te reconozcan que estás bailando bien o imponer tu forma desastrosa de bailar. Aún no hemos llegado a ese extremo. Por un lado el Capitalismo ha vencido porque partía con otra ventaja comparativa diferente a la de los chinos, también aplicable en breve a éstos: sin duda, se trata de la segunda ideología más antigua de la historia tras el Machismo. Me imagino en este punto que lo primero que Adán hizo al saber lo que había hecho Eva, fue darle una tremenda bofetada e inmediatamente después castigarla para siempre a cocinarle y lavarle la ropa, hecho que le suponía al primitivo Adán un gran ahorro físico y económico. En este sentido, sí que Estados Unidos y el mundo musulmán, hoy aparentemente enfrontados, predican con el ejemplo bíblico equivocado y tienen que correr con las consecuencias. Dios, que está detrás de todo (nos dicen), permitió y aceptó la reacción del primer hombre, como el mundo comprende que hay que darle patadas al que opina diferente, para vencerle, que no es lo mismo que convencer. Ésta es la representación de una historia muy occidental, que también tiene su representación particular en la escenografía oriental, árabe o africana, por citar unos ejemplos.
Después de hablar mucho de Estados Unidos no está de más citar directamente a Arabia, el país que especula en el mercado financiero con sus dólares petrolíferos para luego recomendar una buena dosis de religión, pura y dura. Más opio, como denunciaba y se convirtió para sí mismo el propio Comunismo. Más tiempo perdido en la formulación de articulaciones intelectuales estúpidas, como la idea de que con democracia, mercado abierto y respeto a los derechos humanos todo va a arreglarse. ¿De qué democracia, mercado y derechos humanos estamos hablando?
En ningún caso el ejemplo válido es el predicado por los Estados Unidos, con un presidente elegido de forma un tan extraña, que sólo es el presidente de la mitad más uno del electorado, con una cantidad enorme de vagabundos en sus calles, que quizás vivan peor que otros muchos pobres de dónde quiera, y una disciplina tan antigua como falsa que pretende eliminar la conflictividad social con la ley del talión y el hacinamiento de presos en "corredores de la muerte". Ya lo dijo Ghandi: "ojo por ojo y seguro que nos quedaremos ciegos".
Tampoco es nada lógico lo que está pasando en mi admirado mundo musulmán cuando se produce la complicidad entre un argelino, daga en mano y angustia por la supervivencia, y un millonario saudí que se dedica a ensalzar la bondad de Alá con la ayuda de la emisora de televisión Al Yazira. Bajo mi punto de vista, a este argelino le ocurre lo mismo que al dominicano, consumidor habitual de CNN, que se pone la gorra de béisbol de los "Yankees" e insulta abiertamente "hijoputas" a los estadounidenses.
Otra ideología basada en sentimientos humanos irreprimibles, como fueron el Machismo con la imposición de la fuerza física de los hombres, y el Capitalismo con el egoísmo de acumular sin pensar en la posibilidad de compartir, es el Nacionalismo, que se fundamenta en una mezcla de los dos elementos citados en su acepción dañina: orgullo y creencia en la capacidad de imponer los propios criterios al resto, por entender que su superioridad es incuestionable. Esta ideología, que tiende a enterrarse y resurgir en los tiempos más remotos, aún hoy provoca estragos, y deberemos entenderla como parte de la reacción ante la situación actual de crisis. Pensemos por un momento en las nuevas piezas del tablero, que son muy importantes: en el mundo musulmán convive una especie de Machismo entremezclado con un Nacionalismo tribal y otro Nacionalismo dirigido a la religión profesada. En China, la religión no acumula, por el momento, la fuerza integradora del Islam, pero se asocian Machismo, Nacionalismo y Comunismo. Cuanto a la posibilidad de que el mundo musulmán se convirtiera en comunista la oportunidad ya se perdió y no hay vuelta de hoja. Éstas sean seguramente algunas de las razones que puedan explicar muchos de los "miedos occidentales".
Ante tantas cuestiones y posicionamientos críticos del momento actual que nos ha tocado vivir, el valor universal que hoy día podemos aspirar a encontrar, unos y otros, es el de la comprensión del sufrimiento de los países y de las familias pobres de todo el mundo. Quizás en otra cosa no podamos ponernos de acuerdo, pero el sufrimiento de estas gentes también es transmitido por vía satélite, por lo tanto, incuestionable. La injusticia social, las guerras y el racismo son causas de la situación de angustia de millones de personas por lo que deberíamos convenir hacer algo para combatir y remediar estas tres pandemias. Una verdad universal es que el sufrimiento está repartido y que no todo es del color de rosa de los vestidos de las muñecas que nos venden en Navidad. El pan de hoy puede convertirse en hambre para mañana. La verdad no puede ser impuesta si pretendemos defender la libertad a que todo ser humano tiene derecho. Nadie sabe lo que puede pasar en el futuro y nadie está libre de pecado como para tirar la primera piedra, pero lo que está claro es que los tiempos que estamos digiriendo no los afrontamos con ganas de remediar lo que se puede remediar, sino que parece que se esté reproduciendo el sistema de dominación que históricamente ha impuesto una minoría sobre una mayoría, con las únicas variantes de que la minoría que impone incluso no tiene un dominio claro o no entiende la situación actual, y que la mayoría existente ha sido sometida a un lavado de celebro tal que ya no puede responder más allá del consumo, el color y el sexo.
Ante dicho panorama dibujado me atrevo a decir que efectivamente se está cambiando mucho para que no cambie esencialmente nada. Los males son los de siempre y los malos de hoy también se comportan como los de ayer. Sólo hace falta graduar bien las lentes y apuntar el objetivo al que deberemos derrotar con el dardo de la palabra, primero. Y con el dardo de los hechos incuestionables.
Propongo volver a la reflexión humanista sobre el sentido de nuestra existencia y la finalidad de la misma. Antepongo la humanidad al cemento, simplemente porque quiero salvarme. No se pueden construir más muros y torres, para que se nos caigan de nuevo encima." (8)
Esta vez la mensajería electrónica no ha dejado de funcionar desde que envié el nuevo artículo a diferentes rincones de nuestro planeta. Numerosas personas del ámbito académico, diplomático, de la ayuda humanitaria, la cooperación al desarrollo, del ámbito religioso, de las ciencias y de las letras, me aportaron sus opiniones personales sobre lo que yo pensaba.
Me faltaba conocer la opinión de Brasil respecto a mi nuevo artículo, surgido en parte de la coyuntura marcada por el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre del año 2001, en el corazón mismo de la economía hegemónica de los Estados Unidos.
Alexandre Bonilha es un amigo con el que he mantenido el contacto desde que nos conociéramos en Heidelberg. Corría entonces el año 1998 y allí había llegado yo para terminar prácticamente mis estudios de Ciencias Políticas y empezar a especializarme en cuestiones de Política Exterior de la Unión Europea, sobre todo en lo que respecta a la política europea hacia América Latina. Alexandre era un estudiante de Filosofía que se interesaba por Spinoza pero que mostraba de la misma forma un gran interés por temas vinculados con las relaciones internacionales y la geoestrategia política. Una vez terminó nuestro año en Heidelberg, cada uno de nosotros volvimos a nuestros respectivos países, y desde entonces hasta hoy en día, el correo electrónico se convirtió en un instrumento de comunicación insustituible mediante el cual pasamos a compartir noticias sobre la actualidad, escritos, lecturas y aficiones. Fue esta vez Alexandre quién tras leer mi artículo me comentaba en una carta breve (9):
"Querido amigo OIiver:
Creo que ya sabes que nuestro amigo Harald va a ser operado del corazón este mismo jueves. Esperemos que todo le vaya bien. Por otro lado tengo buenas noticias ya que retomé el contacto con Dominic y Paolo.
Pero vamos al grano y hablemos de tu artículo del cual me gustaría comentar algunas cuestiones. Primero tengo que felicitarte porque esta vez me has sorprendido con nuevos argumentos. Antes de empezar con algunos comentarios también me gustaría pedirte disculpas por el retraso en mi respuesta, pero es que cuando tu enviaste el texto me encontraba con mi novia de vacaciones. Ya sabes que ahora en el Hemisferio Sur es verano y que por estas fechas los brasileños inundamos las playas.
1. Por lo que se refiere a las afirmaciones realizadas sobre la China yo comentaría lo siguiente. China tiene pobreza, así como otros países del llamado Tercer Mundo, mejor dicho "países de la periferia del capitalismo". Lo que ocurre es que China es el país que más crece, económicamente hablando, en el mundo desde hace mucho tiempo, y su sistema mixto puede garantizar que esto continúe así.
En segundo lugar, no se si podemos describir como dictadura al sistema de gobierno chino. Como dice la Ciencia Política se puede dar que no haya competencia partidista pero que en cambio exista una competencia entre facciones. Realmente no sé si es más fácil participar del poder político en la China o en los Estados Unidos, a pesar de que este último país sea considerado una democracia.
En tercer lugar, la corrupción. Creo que estamos de acuerdo en que no es una especialidad china. Japón, un ejemplo próximo, está lleno de corrupción, para no hablar de los países occidentales.
2. Me han dado que pensar mucho tus afirmaciones sobre la desintegración de la Unión Soviética y Yugoslavia. No creo que sea posible oponer Nacionalismo a ideología, puesto que el nacionalismo y la creencia en los genes superiores son en sí mismos una ideología, una discusión sobre ideas y un modelo de vida.
3. Todo el tema de la crítica anticapitalista y la manera con que asocias al Capitalismo a los diferentes modelos de sociedad es muy complejo. La relación con el Machismo es interesante, pero yo haría dos observaciones básicamente. No es posible naturalizar el argumento capitalista ya que es un hecho histórico circunscrito.
Si este sistema económico logró la victoria fue contra la experiencia socialista soviética, pero como nosotros somos teleológicos, o no creemos en el fin de la historia, no podemos dejar engañarnos sobre los que dicen que estamos ante una victoria definitiva.
Igualmente no creo que sea posible universalizar el Machismo. Esta abstracción pertenece a la racionalidad occidental y, por más que algunas actitudes de otras culturas puedan parecer machistas, creo que esta observación para ellas no tendría ningún sentido.
Te repito que el texto me ha gustado mucho. Espero que mis comentarios tengan algún sentido para ti. Como siempre, espero que sigamos enviándonos otros trabajos y de esta manera discutirlos.
Abrazos de tu amigo, Alexandre."
Junto a las apreciaciones de mi amigo Alexandre, el cual me acusaba de no considerar al Nacionalismo como una Ideología, cuando yo pensaba haber afirmado precisamente eso, he recibido comentarios sobre casi todos los temas tratados y es por ello que me puedo dar por satisfecho nuevamente.
Desde el silencio del ciberespacio no me gustaría terminar hoy sin un grito desgarrador en defensa de algunos de mis argumentos. Y de esta manera luchar hasta el fin con la palabra. En una carta imaginaria al espíritu que reúne a todos aquellos que me han leído me atrevo a responder (10):
"Querido silencio, que no te conozco ni te puedo leer:
Está claro que si te propuse que me hicieras críticas a mi texto es porque las recibo con satisfacción. Me quedo más con tus apreciaciones en cuanto al estilo y a la forma, para corregirme y mejorarme en el futuro. Evidentemente por lo que se refiere al resto, todo lo que escribí en los dos artículos de que hablamos lo tenía anteriormente muy reflexionado e integrado en mi manera de pensar; quizás te hayan sorprendido algunas afirmaciones pero son realmente como entiendo las cosas y te va a costar infinítamente convencerme de lo contrario. A continuación te cito tres ejemplos.
El tema de la droga para mí es clave. He llegado al punto de pensar, porque tengo algún indicio (que me guardo como as bajo la manga), que todo el tema que la envuelve está pensado para destruir a un gran número de vidas humanas en un mundo en el que sobra gente. Los objetivos prioritarios son las clases sociales más débiles, por un lado, y por el otro, parte de la intelectualidad que yo gusto de llamar marginal. Colombia me hace reflexionar mucho al respecto. Allí todos se benefician de la droga en un aspecto negativo: el comercio de armas, la mafia, los paramilitares, la gente del gobierno, la gente de la guerrilla e, incluso, los campesinos, que sobreviven gracias a su producción, pese a que no tengan más que esa única vela en dicho entierro.
Por lo que se refiere al tema del Nacionalismo mi reflexión se atreve a llegar a la conclusión de que se trata de una ideología irreverente, ilógica e irrespetuosa en la mayoría de sus expresiones. Es evidente que el nacionalismo es una ideología utilizada por muchos como argumento final y excusa a su existencia. Muy lejos de lo que podría desear yo, cuando casi siempre me centro en ideas que nos puedan acercar a un mejor comportamiento moral y social. La tierra de cada uno de nosotros es bella, y sus gentes amables, pero nuestros paisajes no son mejores que los del país vecino, ni nuestros conciudadanos son mejores personas simplemente por el hecho de que los conozcamos mejor o por el hecho de que se encuentren más cerca de nosotros.
Las ganas de vivir más autónomamente de los nacionalistas (lo que hoy es el nacionalismo democrático y pacífico en las sociedades que se consideran más avanzadas; los que aspiran a lograr más cuotas de autogobierno, sin descifrar el horizonte deseado) están directamente relacionadas con un sentimiento fuertemente egoísta (por ejemplo en el campo económico se repite la pregunta: ¿por qué tenemos que dar limosnas a las regiones vecinas?) y un orgullo poco explicable sobre todo aquello que se considera "lo nuestro" (como soy catalán tengo que defensar todo lo que se considere catalán; por ejemplo el deseo de no compartir el dinero, el ser del F.C. Barcelona fatalmente y el bailar sardanas. ¡Mentira!). Sólo puedo defender un nacionalismo que defienda su existencia política o cultural ante una amenaza directa, con armas, o simplemente por medios autoritarios. En todo caso, mi patria se reduce al sitio en donde yo nací, debido a los recuerdos de mi infancia, la gente que he aprendido a querer y mi familia. Por otro lado creo que el amor y la patria no deben tener fronteras en el sentido estricto que las conocemos. Para mí es mucho más interesante poder buscar en el extranjero las cosas que en mi casa no tengo, e intentar integrar a éstas, poco a poco, en la individualidad de mi persona. Artísticamente a esto se le llamaría Eclecticismo, pero yo como estilo de vida lo llamo Universalismo. No hay ni una sola pequeña cosa ni persona, por insignificante que sea, que no deje de interesarme. Observando el desarrollo de nuestra sociedad conozco a bastante gente que anda por mi mismo camino, pero sé que existe mucha otra que ha escogido el sendero opuesto. Hace falta más autocrítica. Yo no soy una etiqueta como las que vemos en el supermercado: ni catalán, ni alemán, ni español; ni católico, ortodoxo o musulmán; soy todas las cosas juntas.
Un tercer punto que me gustaría comentar está relacionado con el fracaso del socialismo real. Por eso he dejado escrito que el comunismo se convirtió en un mismo opio para sus propios seguidores. El socialismo no predicó con el ejemplo, como mínimo en el campo de la práctica. Otro opio para nuestra sociedad, a parte de la droga (me refiero a la droga dura: el "polvo blanco", el "caballo", "la amapola"), el nacionalismo y el comunismo, puede ser la Ciencia. Una Ciencia que, como la Religión, la tienes que creer por acto de fe. Las tecnologías se han desarrollado mucho y se han descubierto infinidad de cosas, muchas de las cuales son públicas y otras que se nos esconden, pero yo estoy seguro de que, en muchos de los casos, nos están vendiendo una historia poco creíble. Las causas, el devenir y el resultado de las últimas gran guerras (Guerra del Golfo, Afganistán) son ficticios; no creo, ni nadie con dos dedos de frente cree, que sean los auténticos, o sea los que nos cuenta el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América. En resumen, creo firmemente que cualquier ortodoxia no es buena para la salud; generalmente las cosas no son de un color negro o de un blanco absoluto, y tienen muchas tonalidades de gris. De lo que no puede caber duda es que la guerra y las armas están pensadas para la destrucción y aún siguen siendo el instrumento fundamental para imponer las heterodoxias del mundo actual
Bajo mi punto de vista sólo existen "Universalismos" que pueden ser aceptados como verdades absolutas, y son, por ejemplo: "no desear a tu vecino lo que no desees para ti mismo"; "intentar ser libre hasta el punto en el cual puedas hacer daño o molestar a otra persona"; "utilizar esa libertad para conseguir ser feliz tú mismo, y luego intentar hacer feliz a los demás" (estos son los universalismos como pauta de vida). Después hay otros universalismos históricos ("la historia se entiende desde el punto de vista y el lado desde donde se la ha sufrido"; "no tenemos que dejar de ejecutar el esfuerzo de ponerse en la piel del prójimo"); universalismo altruistas ("el dinero no hace completamente la felicidad"; "no por ser más rico se es más buena persona o se merece más respeto"); universalismos intelectuales ("la inteligencia, sin buenas intenciones, no es tan inteligente"); etc.
Con todo lo dicho sólo quiero expresar mi sentimiento sobre lo difícil que debe ser para una persona que no me conozca personalmente, llegar a entender en su máximo significado aquello que propongo, porque existen infinitos matices como infinitas personas habitan la tierra. Había pensado que para todos era bueno que nos rompiéramos un poco más la cabeza en lo que parece obvio pero que obviamente no lo es. Me he tirado varias veces sólo y desnudo a una piscina en la cual hay poca agua. Me gusta provocar porque, a parte de los Universalismos, en las pequeñas cosas o los pequeños problemas, no creo que nos podamos poner de acuerdo nunca en la vida. La conclusión a mis tres reflexiones plasmadas en sendos textos, queda abierta y está en tú mismo, lector. Simplemente porque no existe una solución global y definitiva. Seguramente yo tenga propuestas para mejorar la situación a partir de lo que he titulado como "retorno al humanismo", que tiene algo que ver con "ser más personas", "sentir y vivir más profundamente", "no quedarse en la superficie", "buscar la razón de nuestros actos" y una serie de cosas que ahora no es hora para enumerar. Otro día hablaremos de todo ello, porque hoy ya hemos realizado suficiente gimnasia intelectual y nos merecemos un buen descanso. Atentamente, Oliver.”
Tras este viaje iniciático por el mundo del espacio virtual, desde el corazón de Europa, en Alemania, a través de una América Latina dibujada desde México hasta el Brasil, pasando por Chile, a este catalán de nacimiento, español de pasaporte, universal de convicción, no le queda más que tener la convicción de haber producido en su lectura algún tipo de reflexión en torno a tantas cosas dichas. La "tormenta de ideas" ha sido considerable y caótica como la vida misma. Apago el ordenador, desenchufo el interruptor y me quedo en el aire, o lo que es lo mismo, en la Tierra de Enmedio, que es la solitud de mis pensamientos.
OLIVER KLEIN BOSQUET
ENERO 2003
NOTAS:
(1) Chiapas: la última encrucijada de América Latina (2000). Tesina presentada para la obtención del Título de Especialista en Relaciones Internacionales otorgado por el Centro de Estudios Internacionales (CEI) de Barcelona. Beca de Investigación de la Cátedra Unesco sobre Paz y Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).
(2) Mensaje 1: 05/11/01, Bonn (Alemania). Destinatario: José Miguel Olivares.
(3) De dicho texto se han suprimido las notas a pie de página que se pueden encontrar en sus versiones originales, en los Archivos de la Cátedra Unesco sobre Paz y Derechos Humanos de la UAB y el CEI de Barcelona.
(4) Mensaje 2: 09/11/01, Saarbruecken (Alemania). Destinatario: Oliver Klein Bosquet.
(5)Mensaje 3: 10/11/01, Saarbruecken (Alemania). Destinatario: José Miguel Olivares.
(6) De esta época me gustaría resaltar la asistencia a los seminarios críticos de la organización Cristianismo y Justicia en su sede social de Barcelona.
(7) Mensaje 4: 20/12/01, Bonn (Alemania), Destinatarios: Luis Herrera (México) y Alexandre Bonilha (Brasil).
(8) Cemento contra la Humanidad (2001). De este texto también se han suprimido las notas a pie de página, que en su mayoría hacen referencia a las fuentes de consulta e información, y que se pueden encontrar en el manuscrito original.
(9) Mensaje 5: 10/01/02, Sao Paolo (Brasil). Destinatario: Oliver Klein Bosquet.
(10) Mensaje 6: 20/01/02, Bonn (Alemania). Destinatario: Blanco/Infinito.
-- Bibliografía sobre el conflicto en Chiapas:
Castañeda, Jorge (1993): La utopía desarmada. El futuro de la izquierda en América Latina. México: Planeta.
De la Grange, Bertrand y Rico, Maite (1997): Marcos, la genial impostura. México: Aguilar.
De Vos, Jan (1994): Viajes al centro de la soledad. Cuando la selva era aún selva. México: CIESAS.
De Vos, Jan (1994): Vivir en frontera. La experiencia de los indios de Chiapas. México: CIESAS.
Díaz Polanco, Héctor (1991): Etnias, modernidad y autonomía. México: INI/CONACULTA.
Díaz Polanco, Héctor (1997): La rebelión zapatista y la autonomía. México: Ed. Siglo Veinte.
Durán de la Huerta, Marta (1994): Yo, Marcos. México: Ed. Pasamontañas.
García de León, Antonio (1994): Resistencia y utopía. México: Ediciones Era.
Hernández Navarro, Luis (1995): Chiapas: la guerra y la paz. México: ADN Editores.
Le Bot, Yvon (1992): La guerra en tierras mayas. México: Fondo de Cultura Económica.
Le Bot, Yvon (1997): El sueño zapatista. Barcelona: Anagrama Crónica.
Marcos, Subcomandante (1990): Relatos del Viejo Antonio. Málaga: Grupo Editorial Guarache.
Tello Díaz, Carlos (1995): La rebelión de las cañadas, cal y arena. México.
Vázquez Montalbán, Manuel (1990): Marcos, el señor de los espejos. Madrid: Editorial Aguilar.
-- Bibliografía sobre Relaciones Internacionales y América Latina:
Basáñez, Antonio (1993): La liberalización económica y política en México. México: Ed. Siglo Veintiuno.
Casto, Fidel (1979): Problemas actuales de los países subdesarrollados. La Habana: Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.
Covo, Jacqueline (1995): América Latina. Madrid: Ed. Acento.
Chomski, Noam (1988): La quinta libertad. La intervención de los Estados Unidos en Centroamérica y la lucha por la paz. Barcelona: Ed. Crítica.
Ekstein, Susan (1989): Power and popular protest in Latin America. Los Angeles: University of California.
Galeano, Eduardo (1996): Las venas abiertas de América Latina. Madrid: Ed. Siglo Veintiuno.
Malamud, Carlos (1997): América latina S.XX. La búsqueda de la democracia. Madrid: Ed. Síntesis.
Oppenheimer, Andrés (1996): En la frontera del caos. Buenos Aires: Javier Vergara Editor.
Pereyra, Daniel (1997): Del Moncada a Chiapas. Historia de la lucha armada en América Latina. Madrid: Los libros de la catarata.
Petras, James y Vieux, Steve (1995): ¡Hagan juego! Barcelona: Ed. Icaria.
DIARI ÍNTIM PERÒ PÚBLIC. En aquest blog vull parlar sobre les coses que observo i em preocupen, perquè les estimo: el temps que són els dies que passen i cal aprofitar; les persones que es creuen amb mi; i, finalment, els països, pobles, indrets, racons... que descobreixo poc a poc. Nascut el 1976, soc Professor de Ciencia Política a la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona. Tambe soc Regidor i Portaveu del Nou Moviment Ciutada (NMC) a l'Ajuntament de Cambrils.
domingo, 25 de enero de 2009
sábado, 24 de enero de 2009
ANÁLISIS DE LOS PRINCIPALES RETOS POLÍTICOS DE LA GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA DURANTE EL SIGLO XXI
Artículo publicado en Nou Cicle en el año 2004
La Paz de Westfalia de 1648 y el Congreso de Viena de 1815 conformaron los dos grandes mapas geoestratégicos y geopolíticos de la Historia Moderna. Tras ellos, el Siglo XX presumió de ser la edad histórica en que la Humanidad vivió sus cambios más profundos, a una velocidad de vértigo. La Primera Guerra Mundial representó, entre 1914 y 1918, la derrota de los grandes imperios aún supervivientes y marcó un punto y a parte en el modo de desarrollar una contienda bélica, ya con masivos y refinados instrumentos armamentísticos preparados para hacer desaparecer del mapa al beligerante de turno. No en vano, la constitución de la Sociedad de Naciones tenía que representar el primer intento de crear un sistema de seguridad colectiva basado en la protección de la paz y la solución pacífica de las controversias. Aunque no debamos olvidar que en 1917 se había proclamado la Revolución Rusa, amparada por el socialismo teórico de Marx y Engels, liderada por Lenin. El periodo de entreguerras se caracterizó por una inestabilidad tal que promocionaría la asunción de autoritarismos con ánimos expansionistas y ultranacionalistas en países como el Japón (del Emperador Hiro-Hito), Italia (de Mussolini) y Alemania (de Hitler). Tras la victoria aliada contra las fuerzas del denominado Eje en la Segunda Guerra Mundial nos encontramos con la construcción de un nuevo orden internacional que marcará la realidad de finales del siglo XX.
Dumbarton Oaks, Yalta y Potsdam constituyeron definitivamente los hitos transformadores de la nueva era de que hablamos. Si en el ámbito político y militar debía surgir un mundo polarizado en dos bloques ideológicos liderados por los Estados Unidos y la Unión Soviética, respectivamente, en el ámbito económico también se promocionó un modelo de planificación socialista en la zona de influencia socialista que acabaría finalmente claudicando ante el capitalismo y las democracias liberales. Bretton Woods creó el Bando Mundial y el Fondo Monetario Internacional que aún hoy en día controlan la organización económica y financiera del nuevo sistema. La aparición de Naciones Unidas como una organización de ámbito internacional con aspiraciones de convertirse en un instrumento favorable a conseguir la anhelada gobernabilidad mundial fue condicionada por las exigencias impuestas las potencias del momento incapaces de renunciar a su posición privilegiada; hablamos, claro está, de Estados Unidos, Unión Soviética, Reino Unido, Francia y China. Otro hito importante en la configuración del orden internacional de la época lo representó la Conferencia de Bandung y el Movimiento de los Países No Alineados, más tarde convertido en el Grupo de los 77, liderado por personajes como Nasser (Egipto), Nehru (India), Sukarno (Indonesia) o el Mariscal Tito (Yugoslavia). Y es que los países menos desarrollados pretendieron en esta ocasión demostrar que podían alzar su voz y hacerse oír, sobre todo a partir de transformarse en la mayoría en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas inmediatamente después de las independencias de las últimas colonias de los continentes asiático y africano.
Una vez finalizada la “Guerra Fría” con los hechos simbólicos de la caída del Muro de Berlín (1989) y la desintegración de la Unión Soviética (1991) nos preguntábamos hacia dónde debía caminar la sociedad internacional. Sin duda, el periodo vivido después de la derrota del modelo autoritario socialista fue perfectamente manipulado por lo que después se ha llamado el sistema de la globalización de la economía capitalista que no tiene parangón alguno a lo largo de la historia. La propia Rusia no tardó en alistarse en el bando contrario. China está siendo mucho más sutil.
Hoy, la globalización económica tiene sus vínculos directos con una nueva confección del mapa del poder entre las diferentes zonas geográficas del globo terráqueo. La globalización económica, así como el pensamiento único que la protege (Ignacio Ramonet, en Le Monde Diplomatique), no se puede valer por sí sola sin el apoyo de un gobierno mundial eficiente. En este contexto prolifera el debate en torno a la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el cual aspiran a tener un sillón permanente países como Alemania o Japón, parte marginada hasta ahora de la Tríada. Por otros motivos defienden sus posiciones en el mismo sentido potencias medias o regionales caso de: España e Italia, en Europa; México, Brasil y Argentina, en Iberoamérica; Israel, India, Pakistán e Indonesia, en Asia; Egipto, Nigeria y Sudáfrica, en África; y, finalmente, Australia, en Oceanía. A lo dicho hay que añadir la importancia que supone para el sistema dotarse del Tribunal Penal Internacional con sede en La Haya. Interesa, evidentemente, que para que exista una relativa calma en los flujos financieros, exista también una estabilidad política, en nombre de la cual no se permitan regímenes como los de Milosevic o Hussein. Sin salirnos del sistema de Naciones Unidas, otro reto político fundamental del siglo XXI deberá ser el de mejorar la eficacia de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz (OMP) alrededor del planeta. Aunque se dio un cambio significativo a partir de la publicación de la Agenda por la Paz pronunciada por el entonces Secretario General de la ONU, Boutrous Boutrous Ghali, no debería dejarse lugar a ninguna otra laguna jurídica o subjetividad de alguno de los miembros del club de los poderosos (léase Consejo de Seguridad). Resulta imprescindible asumir cuotas más elevadas de participación presupuestaria en este tipo de intervenciones por parte de toda la comunidad internacional. De lo contrario todo seguirá quedando en las manos de los Estados Unidos, que desean estar al frente de estas OMP siempre que les convenga y reinterpretar el principio clásico de no-injerencia. ¿Qué hacemos con la OTAN?, sigue siendo otra pregunta sin respuesta fácil aparente. Javier Solana, cuando era su Secretario General, dijo: “esta organización defensiva no puede ser una organización de ámbito internacional”.
Otro gran bloque de retos políticos y económicos que deberá afrontar la sociedad de nuestros días es el de la integración económica o el de la regionalización, según como se prefiera. Tres grandes focos económicos iluminan nuestro planeta: la Unión Europea ampliada; China y Japón con sus vínculos con el resto del sureste asiático; y, América del Norte. La Tríada de que hablábamos, compite y negocia entre sí, y es en el sentido de sus estrategias que se entienden proyectos como el ALCA para todo el continente americano o la iniciativa que conecta las dos orillas del Océano Pacífico conocida como APEC. Al respecto, sigue existiendo el gran riesgo que los países del hemisferio sur, en donde se producen la mayoría de conflictos armados, queden de nuevo arrinconados en la ratonera de la misma globalización. Las economías del sur están aparentemente globalizadas y occidentalizadas desde que se establecieran, tras sus independencias, nuevos lazos de tipo neocolonial con sus antiguas metrópolis. Si Fukujama escribió sobre “el fin de la historia”, Huntington pronosticaba un “choque civilizatorio”, que no se puede explicar tan sólo desde los ámbitos del subdesarrollo, la religión o la historia. Los masivos procesos migratorios, con su doble causante política y económica, hacen que la situación descrita sea aún más vulnerable. ¿Queremos o aceptaríamos un mundo globalizado en el que predominaran las relaciones interculturales, con los mismos derechos de ciudadanía para todo ser humano?
La globalización, pese al poder cada vez más grande de los mass media y las empresas transnacionales, puede ser sufrida fácilmente por millones de habitantes de nuestros países y continentes. Para ellos el sistema no les proporciona una seguridad individual que sí aprecian que se dispone para los grandes negocios, las grandes compañías, las familias de los presidentes del gobierno, los corruptos, etc. Un mundo como el nuestro no puede permitirse de nuevo una escalada en la carrera armamentística que favorezca, por otro lado, la Tercera Guerra Mundial. Si nada le pone remedio también nos vemos obligados a vivir en periodos cíclicos de turbulencias bursátiles y financieras. Por todo lo dicho, el sistema internacional debe pisar el freno y recapacitar sobre sus actuales dinámicas para intentar defender un modelo económico más justo gobernado en paz y sin guerra posible.
Cambrils, enero de 2004
La Paz de Westfalia de 1648 y el Congreso de Viena de 1815 conformaron los dos grandes mapas geoestratégicos y geopolíticos de la Historia Moderna. Tras ellos, el Siglo XX presumió de ser la edad histórica en que la Humanidad vivió sus cambios más profundos, a una velocidad de vértigo. La Primera Guerra Mundial representó, entre 1914 y 1918, la derrota de los grandes imperios aún supervivientes y marcó un punto y a parte en el modo de desarrollar una contienda bélica, ya con masivos y refinados instrumentos armamentísticos preparados para hacer desaparecer del mapa al beligerante de turno. No en vano, la constitución de la Sociedad de Naciones tenía que representar el primer intento de crear un sistema de seguridad colectiva basado en la protección de la paz y la solución pacífica de las controversias. Aunque no debamos olvidar que en 1917 se había proclamado la Revolución Rusa, amparada por el socialismo teórico de Marx y Engels, liderada por Lenin. El periodo de entreguerras se caracterizó por una inestabilidad tal que promocionaría la asunción de autoritarismos con ánimos expansionistas y ultranacionalistas en países como el Japón (del Emperador Hiro-Hito), Italia (de Mussolini) y Alemania (de Hitler). Tras la victoria aliada contra las fuerzas del denominado Eje en la Segunda Guerra Mundial nos encontramos con la construcción de un nuevo orden internacional que marcará la realidad de finales del siglo XX.
Dumbarton Oaks, Yalta y Potsdam constituyeron definitivamente los hitos transformadores de la nueva era de que hablamos. Si en el ámbito político y militar debía surgir un mundo polarizado en dos bloques ideológicos liderados por los Estados Unidos y la Unión Soviética, respectivamente, en el ámbito económico también se promocionó un modelo de planificación socialista en la zona de influencia socialista que acabaría finalmente claudicando ante el capitalismo y las democracias liberales. Bretton Woods creó el Bando Mundial y el Fondo Monetario Internacional que aún hoy en día controlan la organización económica y financiera del nuevo sistema. La aparición de Naciones Unidas como una organización de ámbito internacional con aspiraciones de convertirse en un instrumento favorable a conseguir la anhelada gobernabilidad mundial fue condicionada por las exigencias impuestas las potencias del momento incapaces de renunciar a su posición privilegiada; hablamos, claro está, de Estados Unidos, Unión Soviética, Reino Unido, Francia y China. Otro hito importante en la configuración del orden internacional de la época lo representó la Conferencia de Bandung y el Movimiento de los Países No Alineados, más tarde convertido en el Grupo de los 77, liderado por personajes como Nasser (Egipto), Nehru (India), Sukarno (Indonesia) o el Mariscal Tito (Yugoslavia). Y es que los países menos desarrollados pretendieron en esta ocasión demostrar que podían alzar su voz y hacerse oír, sobre todo a partir de transformarse en la mayoría en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas inmediatamente después de las independencias de las últimas colonias de los continentes asiático y africano.
Una vez finalizada la “Guerra Fría” con los hechos simbólicos de la caída del Muro de Berlín (1989) y la desintegración de la Unión Soviética (1991) nos preguntábamos hacia dónde debía caminar la sociedad internacional. Sin duda, el periodo vivido después de la derrota del modelo autoritario socialista fue perfectamente manipulado por lo que después se ha llamado el sistema de la globalización de la economía capitalista que no tiene parangón alguno a lo largo de la historia. La propia Rusia no tardó en alistarse en el bando contrario. China está siendo mucho más sutil.
Hoy, la globalización económica tiene sus vínculos directos con una nueva confección del mapa del poder entre las diferentes zonas geográficas del globo terráqueo. La globalización económica, así como el pensamiento único que la protege (Ignacio Ramonet, en Le Monde Diplomatique), no se puede valer por sí sola sin el apoyo de un gobierno mundial eficiente. En este contexto prolifera el debate en torno a la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el cual aspiran a tener un sillón permanente países como Alemania o Japón, parte marginada hasta ahora de la Tríada. Por otros motivos defienden sus posiciones en el mismo sentido potencias medias o regionales caso de: España e Italia, en Europa; México, Brasil y Argentina, en Iberoamérica; Israel, India, Pakistán e Indonesia, en Asia; Egipto, Nigeria y Sudáfrica, en África; y, finalmente, Australia, en Oceanía. A lo dicho hay que añadir la importancia que supone para el sistema dotarse del Tribunal Penal Internacional con sede en La Haya. Interesa, evidentemente, que para que exista una relativa calma en los flujos financieros, exista también una estabilidad política, en nombre de la cual no se permitan regímenes como los de Milosevic o Hussein. Sin salirnos del sistema de Naciones Unidas, otro reto político fundamental del siglo XXI deberá ser el de mejorar la eficacia de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz (OMP) alrededor del planeta. Aunque se dio un cambio significativo a partir de la publicación de la Agenda por la Paz pronunciada por el entonces Secretario General de la ONU, Boutrous Boutrous Ghali, no debería dejarse lugar a ninguna otra laguna jurídica o subjetividad de alguno de los miembros del club de los poderosos (léase Consejo de Seguridad). Resulta imprescindible asumir cuotas más elevadas de participación presupuestaria en este tipo de intervenciones por parte de toda la comunidad internacional. De lo contrario todo seguirá quedando en las manos de los Estados Unidos, que desean estar al frente de estas OMP siempre que les convenga y reinterpretar el principio clásico de no-injerencia. ¿Qué hacemos con la OTAN?, sigue siendo otra pregunta sin respuesta fácil aparente. Javier Solana, cuando era su Secretario General, dijo: “esta organización defensiva no puede ser una organización de ámbito internacional”.
Otro gran bloque de retos políticos y económicos que deberá afrontar la sociedad de nuestros días es el de la integración económica o el de la regionalización, según como se prefiera. Tres grandes focos económicos iluminan nuestro planeta: la Unión Europea ampliada; China y Japón con sus vínculos con el resto del sureste asiático; y, América del Norte. La Tríada de que hablábamos, compite y negocia entre sí, y es en el sentido de sus estrategias que se entienden proyectos como el ALCA para todo el continente americano o la iniciativa que conecta las dos orillas del Océano Pacífico conocida como APEC. Al respecto, sigue existiendo el gran riesgo que los países del hemisferio sur, en donde se producen la mayoría de conflictos armados, queden de nuevo arrinconados en la ratonera de la misma globalización. Las economías del sur están aparentemente globalizadas y occidentalizadas desde que se establecieran, tras sus independencias, nuevos lazos de tipo neocolonial con sus antiguas metrópolis. Si Fukujama escribió sobre “el fin de la historia”, Huntington pronosticaba un “choque civilizatorio”, que no se puede explicar tan sólo desde los ámbitos del subdesarrollo, la religión o la historia. Los masivos procesos migratorios, con su doble causante política y económica, hacen que la situación descrita sea aún más vulnerable. ¿Queremos o aceptaríamos un mundo globalizado en el que predominaran las relaciones interculturales, con los mismos derechos de ciudadanía para todo ser humano?
La globalización, pese al poder cada vez más grande de los mass media y las empresas transnacionales, puede ser sufrida fácilmente por millones de habitantes de nuestros países y continentes. Para ellos el sistema no les proporciona una seguridad individual que sí aprecian que se dispone para los grandes negocios, las grandes compañías, las familias de los presidentes del gobierno, los corruptos, etc. Un mundo como el nuestro no puede permitirse de nuevo una escalada en la carrera armamentística que favorezca, por otro lado, la Tercera Guerra Mundial. Si nada le pone remedio también nos vemos obligados a vivir en periodos cíclicos de turbulencias bursátiles y financieras. Por todo lo dicho, el sistema internacional debe pisar el freno y recapacitar sobre sus actuales dinámicas para intentar defender un modelo económico más justo gobernado en paz y sin guerra posible.
Cambrils, enero de 2004
LA CONVENIÈNCIA DE VOTAR QUE SÍ A LA CONSTITUCIÓ EUROPEA
Davant del referèndum europeu sobre la Constitució Europea
Bàsicament han estat dues les excuses per criticar la proposta de Constitució Europea i, fins i tot, per defensar un vot contrari a la seva ratificació: per una banda, des de la manera nacionalista de veure el món, s’ha comentat que les aspiracions catalanes d’autogovern i el fet de no igualar l’estatut de la llengua catalana amb la resta de les llengües dels Estats-membres no han estat totalment contemplades; en segon lloc, des de posicions post-comunistes i ecosocialistes, s’ha comentat molt genèricament que el contingut social del Tractat pel qual s’aprovaria la Constitució tampoc ha estat de màxims. Només voldria aportar avui dues respostes a la qüestió plantejada que pretenen ser objectives des del punt de vista d’una persona que es creu catalanista d’esquerres: mai, abans, fins al dia d’avui, s’han obert perspectives tan optimistes per la presència honesta i respectada de Catalunya en l’àmbit europeu. Evidentment aquest no és un procés tancat i esperem en els propers mesos i anys veure com ens sorprenen moltes notícies tant o més positives. Finalment, si fem referència al tema social, només cal dir que aquest mateix pas de consolidació política de la Unió Europea portarà de manera intrínseca la disposició d’unes eines a nivell comunitari que podran cohesionar encara més la societat que ens envolta. Els sindicats majoritaris i aquells que treballen a les administracions comproven a diari com les decisions en tots els nivells polítics es prenen cada vegada més a Brusel.les, i a ningú se li escapa que el benefici que n’hem tret de tot plegat ha estat considerable. Per què ens quedi clar: una Constitució mai és perfecta i pot ser millorada tantes vegades com calgui amb el consentiment d’una majoria, però cal advertir que en ocasions arriben moments històrics sense retorn en els quals s’han de prendre decisions que serveixin per no aturar la màquina (per no caure de la bicicleta en major o menor mesura s’ha de seguir pedalant!). La conveniència en aquesta ocasió de votar favorablement és la mateixa conveniència de seguir construint una Europa en la qual tenim dipositades les nostres esperances de futur. Així és, a nivell català i en el terreny social, com ho entén el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC).
Bàsicament han estat dues les excuses per criticar la proposta de Constitució Europea i, fins i tot, per defensar un vot contrari a la seva ratificació: per una banda, des de la manera nacionalista de veure el món, s’ha comentat que les aspiracions catalanes d’autogovern i el fet de no igualar l’estatut de la llengua catalana amb la resta de les llengües dels Estats-membres no han estat totalment contemplades; en segon lloc, des de posicions post-comunistes i ecosocialistes, s’ha comentat molt genèricament que el contingut social del Tractat pel qual s’aprovaria la Constitució tampoc ha estat de màxims. Només voldria aportar avui dues respostes a la qüestió plantejada que pretenen ser objectives des del punt de vista d’una persona que es creu catalanista d’esquerres: mai, abans, fins al dia d’avui, s’han obert perspectives tan optimistes per la presència honesta i respectada de Catalunya en l’àmbit europeu. Evidentment aquest no és un procés tancat i esperem en els propers mesos i anys veure com ens sorprenen moltes notícies tant o més positives. Finalment, si fem referència al tema social, només cal dir que aquest mateix pas de consolidació política de la Unió Europea portarà de manera intrínseca la disposició d’unes eines a nivell comunitari que podran cohesionar encara més la societat que ens envolta. Els sindicats majoritaris i aquells que treballen a les administracions comproven a diari com les decisions en tots els nivells polítics es prenen cada vegada més a Brusel.les, i a ningú se li escapa que el benefici que n’hem tret de tot plegat ha estat considerable. Per què ens quedi clar: una Constitució mai és perfecta i pot ser millorada tantes vegades com calgui amb el consentiment d’una majoria, però cal advertir que en ocasions arriben moments històrics sense retorn en els quals s’han de prendre decisions que serveixin per no aturar la màquina (per no caure de la bicicleta en major o menor mesura s’ha de seguir pedalant!). La conveniència en aquesta ocasió de votar favorablement és la mateixa conveniència de seguir construint una Europa en la qual tenim dipositades les nostres esperances de futur. Així és, a nivell català i en el terreny social, com ho entén el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC).
jueves, 22 de enero de 2009
CARTA A L’AMIC JOSEP SALCEDA AL VOLTANT DE LA IDENTITAT I DEL FUTUR DE CAMBRILS
Carta publicada per la la Revista Cambrils el Març de 2005
Benvolgut Josep,
M’agradaria donar resposta a la teva última “Estampa Cambrilenca” (Revista Cambrils del mes de febrer d’aquest any 2005) des de la meva més admirada estima vers el que ha estat un dels meus mestres d’infantesa. Havia llegit en escrits teus passats i conec la teva preocupació de sempre al voltant del fenomen de la nova immigració rebuda des de fa un temps ençà a Catalunya (em refereixo més concretament als dos últims paràgrafs d’aquesta darrera “Estampa”). Comparteixo amb tu que una gran part de la gent que actualment arriba a Cambrils ho fa per buscar una millor vida, és gent de pau i té ganes de treballar de forma honrada. No puc estar d’acord, d’altra banda, quan penses que aquests nous cambrilencs els importa un rave la nostra ciutat, al igual que la seva història, costums i llengua. Per mi, en principi, això segueix sent qüestió d’estómac: qualsevol ésser humà, en primer lloc, es preocupa per la necessitat més immediata (trobar una feina digna, cercar una casa, escolaritzar els fills, arribar econòmicament a finals de mes, etc.), per després ocupar-se d’altres inquietuds menys materials. M’agradaria recordar-te una història molt personal que tu ja deus conèixer: jo un dia vaig ser immigrant dins del meu propi país; un nen que va veure canviada la seva llar habitual per la segona residència de la seva família, l’any 1982. Fins llavors, efectivament, havia viscut hiverns i tardors a Miravet, a la Ribera d’Ebre, i amb el bon temps m’atançava a Cambrils. No cal dir que no vaig tardar gaire en admirar profundament la meva població adoptiva des de la contemplació de les seves magnífiques platges de Ponent. També saps, Josep, que la meva dona és d’origen forà, com podia haver estat anys passats extremenya, murciana o andalusa, però una mica més bruna de pell. Ella treballa, compra i estudia a Cambrils, ciutat a la que estima irremediablement, entre altres coses perquè és aquí on se li han creat determinades expectatives i segurament perquè serà en aquest racó de món on neixin els seus fills, que es convertiran en nous cambrilencs i catalans. I com la Nabila, benvolgut Josep, esmentaria moltíssims noms de gent vinguda de “fora” que exerceix uns nous drets de ciutadania i un compromís admirable amb la població d’acollida, malgrat que tampoc deixi de ser fàcil. Com a Regidor en l’actualitat del nostre municipi no deixo d’omplir-me la boca amb el vocable Cambrils, entre altres coses perquè n’estic orgullós i en faig promoció pensant en tots i cadascun dels cambrilencs sense distinció de cap tipus. No he perdut particularment, que jo sàpiga, el nord, ni l’origen, ni la identitat. Aquesta identitat meva i la de molts ciutadans de Cambrils és múltiple degut al meu doble origen alemany i ibèric, de la mateixa manera que amb el pas dels anys he après a estimar coses que a casa meva no existien. Com diu un escriptor universal, Juan Goytisolo, els homes no som exactament arbres amb arrels, precisament perquè tenim cames fet que ens porta a estar constantment en moviment (i emigrar física i psíquicament!). La immigració és un dret fonamental adquirit per la humanitat (es pot traduir en termes econòmics com a “buscar-se les garrofes allà on es pugui”). Pel que fa a la cultura i a la tradició, aquestes mai han estat estanques sinó que sempre han sofert la modulació del temps i de les persones. En aquest cas, la història de Cambrils l’estem construint avui mateix “autòctons” i “nous”, vells i joves, homes i dones. Els nouvinguts són els primers interessats en què tot el relatiu amb el lloc on viuen marxi bé. T’ho dic per experiència.
(Març 2005)
Benvolgut Josep,
M’agradaria donar resposta a la teva última “Estampa Cambrilenca” (Revista Cambrils del mes de febrer d’aquest any 2005) des de la meva més admirada estima vers el que ha estat un dels meus mestres d’infantesa. Havia llegit en escrits teus passats i conec la teva preocupació de sempre al voltant del fenomen de la nova immigració rebuda des de fa un temps ençà a Catalunya (em refereixo més concretament als dos últims paràgrafs d’aquesta darrera “Estampa”). Comparteixo amb tu que una gran part de la gent que actualment arriba a Cambrils ho fa per buscar una millor vida, és gent de pau i té ganes de treballar de forma honrada. No puc estar d’acord, d’altra banda, quan penses que aquests nous cambrilencs els importa un rave la nostra ciutat, al igual que la seva història, costums i llengua. Per mi, en principi, això segueix sent qüestió d’estómac: qualsevol ésser humà, en primer lloc, es preocupa per la necessitat més immediata (trobar una feina digna, cercar una casa, escolaritzar els fills, arribar econòmicament a finals de mes, etc.), per després ocupar-se d’altres inquietuds menys materials. M’agradaria recordar-te una història molt personal que tu ja deus conèixer: jo un dia vaig ser immigrant dins del meu propi país; un nen que va veure canviada la seva llar habitual per la segona residència de la seva família, l’any 1982. Fins llavors, efectivament, havia viscut hiverns i tardors a Miravet, a la Ribera d’Ebre, i amb el bon temps m’atançava a Cambrils. No cal dir que no vaig tardar gaire en admirar profundament la meva població adoptiva des de la contemplació de les seves magnífiques platges de Ponent. També saps, Josep, que la meva dona és d’origen forà, com podia haver estat anys passats extremenya, murciana o andalusa, però una mica més bruna de pell. Ella treballa, compra i estudia a Cambrils, ciutat a la que estima irremediablement, entre altres coses perquè és aquí on se li han creat determinades expectatives i segurament perquè serà en aquest racó de món on neixin els seus fills, que es convertiran en nous cambrilencs i catalans. I com la Nabila, benvolgut Josep, esmentaria moltíssims noms de gent vinguda de “fora” que exerceix uns nous drets de ciutadania i un compromís admirable amb la població d’acollida, malgrat que tampoc deixi de ser fàcil. Com a Regidor en l’actualitat del nostre municipi no deixo d’omplir-me la boca amb el vocable Cambrils, entre altres coses perquè n’estic orgullós i en faig promoció pensant en tots i cadascun dels cambrilencs sense distinció de cap tipus. No he perdut particularment, que jo sàpiga, el nord, ni l’origen, ni la identitat. Aquesta identitat meva i la de molts ciutadans de Cambrils és múltiple degut al meu doble origen alemany i ibèric, de la mateixa manera que amb el pas dels anys he après a estimar coses que a casa meva no existien. Com diu un escriptor universal, Juan Goytisolo, els homes no som exactament arbres amb arrels, precisament perquè tenim cames fet que ens porta a estar constantment en moviment (i emigrar física i psíquicament!). La immigració és un dret fonamental adquirit per la humanitat (es pot traduir en termes econòmics com a “buscar-se les garrofes allà on es pugui”). Pel que fa a la cultura i a la tradició, aquestes mai han estat estanques sinó que sempre han sofert la modulació del temps i de les persones. En aquest cas, la història de Cambrils l’estem construint avui mateix “autòctons” i “nous”, vells i joves, homes i dones. Els nouvinguts són els primers interessats en què tot el relatiu amb el lloc on viuen marxi bé. T’ho dic per experiència.
(Març 2005)
lunes, 19 de enero de 2009
LES MEVES VISIONS ACTUALS DE VILAFORTUNY
Entrevista al Butlletí de Vilafortuny 2007
Bufen bons vents per Vilafortuny. Aquest barri privilegiat de Cambrils ha deixat d’ésser una anònima zona residencial per convertir-se poc a poc en una de les contrades més dinàmiques i actives de la nostra ciutat. Això ha estat gràcies sobretot al resorgiment d’una societat civil organitzada i a la suma del bon fer de molts ciutadans que a nivell individual han donat l’empenta necessària a associacions de veïns, associacions culturals i lúdiques, tertúlies, clubs esportius…
La mateixa força ciutadana que representa avui dia Vilafortuny creiem que ha estat recolzada en tot allò que ha calgut per part del Govern Municipal. Són dues tendències coincidents: el despertar cohesionat d’una part del territori del municipi i l’estratègia de l’actual Equip de Govern de dotar a tots els barris el màxim nombre de serveis i qualitat de vida.
És en aquest àmbit que com a Regidor de Promoció de Ciutat de l’Ajuntament de Cambrils he pogut col.laborar humilment en la construcció d’aquesta història de convivència i progrés cívic. Durant els últims anys s’han construït a Vilafortuny escoles de primària i secundària, centres cívics i una minideixalleria, entre altres, al mateix temps que s’han renovat i reurbanitzat alguns dels seus carrers principals. Tots ells són serveis imprescindibles per desenvolupar una vida quotidiana amb el màxim grau de satisfacció possible. Però cal comptar també que una de les missions de les administracions públiques més properes és recolzar a la iniciativa privada que endegui projectes igualment reivindicats. A Vilafortuny, doncs, s’ha recolzat l’obertura de nous establiments o negocis dedicats al turisme, l’hoteleria i la restauració, els infants, l’alimentació, la venda al detall…, fet que fins ara podia haver semblat poc normal i és símptoma del gaudi d’una bona salut en general.
Allà on hi viu gent, i on cada vegada hi viurà encara més gent de primera residència, cal construir una estratègia de creixement sostingut i apropar tant els serveis municipals com aquells que es puguin suministrar des de l’àmbit privat. Quan públic i privat treballen plegats de la mà tota la comunitat se’n surt beneficiada, sens dubte.
Puc esmentar l’exemple de la bona relació que es compta amb els propietaris del Castell de Vilafortuny que ens cedeixen la seva planta baixa per realitzar tot tipus d’activitats relacionades amb la gastronomia o amb el mateix Festival Internacional de Música de cada estiu. Igualment s’organitzen actes a l’Ermita de Mas d’en Bosch i a la Parròquia de Santa Maria de Vilafortuny, a banda d’unes Festes Majors recuperades per la història, revetlles de Sant Joan, trobades musicals i literàries a dojo. Dóna plaer col.laborar amb la gent de Vilafortuny!
I és aquí on puc esmentar una de les coses de les quals puc estar més orgullós a nivell personal des de que sóc Regidor, i aquesta és haver pogut conèixer, compartir i divulgar, el treball d’un centre de recerca mèdica d’excel.lència com pot ser el Centre Mèdic de Vilafortuny, sota el qual s’ampara la Fundació Antoni de Gimbernat. Potser és arribada l’hora de fer públic que l’Ajuntament i la Fundació esmentada, amb el suport econòmic de la Diputació de Tarragona i la Generalitat de Catalunya, han treballat dur per poder tirar endavant un projecte tan important per la ciutat de Cambrils com pot ser aprovar i dotar per l’any proper un Premi Internacional de Cirurgia Làser que portarà el nom d’un dels nostres tres ciutadans més il.lustres: l’Antoni de Gimbernat.
(Cambrils 2007)
Bufen bons vents per Vilafortuny. Aquest barri privilegiat de Cambrils ha deixat d’ésser una anònima zona residencial per convertir-se poc a poc en una de les contrades més dinàmiques i actives de la nostra ciutat. Això ha estat gràcies sobretot al resorgiment d’una societat civil organitzada i a la suma del bon fer de molts ciutadans que a nivell individual han donat l’empenta necessària a associacions de veïns, associacions culturals i lúdiques, tertúlies, clubs esportius…
La mateixa força ciutadana que representa avui dia Vilafortuny creiem que ha estat recolzada en tot allò que ha calgut per part del Govern Municipal. Són dues tendències coincidents: el despertar cohesionat d’una part del territori del municipi i l’estratègia de l’actual Equip de Govern de dotar a tots els barris el màxim nombre de serveis i qualitat de vida.
És en aquest àmbit que com a Regidor de Promoció de Ciutat de l’Ajuntament de Cambrils he pogut col.laborar humilment en la construcció d’aquesta història de convivència i progrés cívic. Durant els últims anys s’han construït a Vilafortuny escoles de primària i secundària, centres cívics i una minideixalleria, entre altres, al mateix temps que s’han renovat i reurbanitzat alguns dels seus carrers principals. Tots ells són serveis imprescindibles per desenvolupar una vida quotidiana amb el màxim grau de satisfacció possible. Però cal comptar també que una de les missions de les administracions públiques més properes és recolzar a la iniciativa privada que endegui projectes igualment reivindicats. A Vilafortuny, doncs, s’ha recolzat l’obertura de nous establiments o negocis dedicats al turisme, l’hoteleria i la restauració, els infants, l’alimentació, la venda al detall…, fet que fins ara podia haver semblat poc normal i és símptoma del gaudi d’una bona salut en general.
Allà on hi viu gent, i on cada vegada hi viurà encara més gent de primera residència, cal construir una estratègia de creixement sostingut i apropar tant els serveis municipals com aquells que es puguin suministrar des de l’àmbit privat. Quan públic i privat treballen plegats de la mà tota la comunitat se’n surt beneficiada, sens dubte.
Puc esmentar l’exemple de la bona relació que es compta amb els propietaris del Castell de Vilafortuny que ens cedeixen la seva planta baixa per realitzar tot tipus d’activitats relacionades amb la gastronomia o amb el mateix Festival Internacional de Música de cada estiu. Igualment s’organitzen actes a l’Ermita de Mas d’en Bosch i a la Parròquia de Santa Maria de Vilafortuny, a banda d’unes Festes Majors recuperades per la història, revetlles de Sant Joan, trobades musicals i literàries a dojo. Dóna plaer col.laborar amb la gent de Vilafortuny!
I és aquí on puc esmentar una de les coses de les quals puc estar més orgullós a nivell personal des de que sóc Regidor, i aquesta és haver pogut conèixer, compartir i divulgar, el treball d’un centre de recerca mèdica d’excel.lència com pot ser el Centre Mèdic de Vilafortuny, sota el qual s’ampara la Fundació Antoni de Gimbernat. Potser és arribada l’hora de fer públic que l’Ajuntament i la Fundació esmentada, amb el suport econòmic de la Diputació de Tarragona i la Generalitat de Catalunya, han treballat dur per poder tirar endavant un projecte tan important per la ciutat de Cambrils com pot ser aprovar i dotar per l’any proper un Premi Internacional de Cirurgia Làser que portarà el nom d’un dels nostres tres ciutadans més il.lustres: l’Antoni de Gimbernat.
(Cambrils 2007)
domingo, 18 de enero de 2009
FIRA DEL CAVALL DE CAMBRILS 2007
Visita al SICAB de Sevilla per promocionar la Fira del Cavall de Cambrils
Aquest darrer cap de setmana una delegació formada per més de 30 cambrilencs vàrem visitar el Salón Internacional del Caballo (SICAB) de Sevilla amb l’objectiu de presentar la VIII Fira del Cavall de la nostra ciutat a celebrar durant el segon cap de setmana de juny de l’any entrant.
Abans de marxar a Sevilla, però, vaig voler fer la prova de preguntar a un amic d’un poble veí de la comarca, que em digués, segons ell, quines eren les efemèrides més importants desenvolupades anualment a Cambrils: la Fira del Cavall va ser escollida entre les tres dates destacades.
Aquesta projecció aconseguida per la Fira del Cavall, que va des del nivell local, al nivell català i espanyol, ha estat gràcies, sens dubte, a unes persones que van ser les primeres en apostar per aquest tipus de concurs en un indret de la Costa Daurada amb un potencial tan elevat com pot ser el nostre: ells són l’Associació d’Aficionats al Cavall de Pura Raça Espanyola de Cambrils; en Lluís, la Glòria, en Josep Maria i els seus acompanyants fidels d’aventura.
Evidentment, el Consistori ha sabut reconèixer i situar la Fira del Cavall en el lloc que any darrera d’any s’ha anat guanyat per si mateixa amb molt esforç i imaginació. La prova del que dic és que a cada edició s’han superat els números, la quantitat, però sobretot també, la qualitat, que és la nostra principal bandera municipal.
A dia d’avui tenim un model de Fira consolidat i competitiu. Els aficionats al cavall (que cada vegada som més!), l’Ajuntament, i tots els habitants de la nostra ciutat celebrem aquest èxit i ens satisfà enormement que contribueixi a donar a conèixer i a promocionar amb més força Cambrils.
(Octubre de 2006)
Aquest darrer cap de setmana una delegació formada per més de 30 cambrilencs vàrem visitar el Salón Internacional del Caballo (SICAB) de Sevilla amb l’objectiu de presentar la VIII Fira del Cavall de la nostra ciutat a celebrar durant el segon cap de setmana de juny de l’any entrant.
Abans de marxar a Sevilla, però, vaig voler fer la prova de preguntar a un amic d’un poble veí de la comarca, que em digués, segons ell, quines eren les efemèrides més importants desenvolupades anualment a Cambrils: la Fira del Cavall va ser escollida entre les tres dates destacades.
Aquesta projecció aconseguida per la Fira del Cavall, que va des del nivell local, al nivell català i espanyol, ha estat gràcies, sens dubte, a unes persones que van ser les primeres en apostar per aquest tipus de concurs en un indret de la Costa Daurada amb un potencial tan elevat com pot ser el nostre: ells són l’Associació d’Aficionats al Cavall de Pura Raça Espanyola de Cambrils; en Lluís, la Glòria, en Josep Maria i els seus acompanyants fidels d’aventura.
Evidentment, el Consistori ha sabut reconèixer i situar la Fira del Cavall en el lloc que any darrera d’any s’ha anat guanyat per si mateixa amb molt esforç i imaginació. La prova del que dic és que a cada edició s’han superat els números, la quantitat, però sobretot també, la qualitat, que és la nostra principal bandera municipal.
A dia d’avui tenim un model de Fira consolidat i competitiu. Els aficionats al cavall (que cada vegada som més!), l’Ajuntament, i tots els habitants de la nostra ciutat celebrem aquest èxit i ens satisfà enormement que contribueixi a donar a conèixer i a promocionar amb més força Cambrils.
(Octubre de 2006)
jueves, 15 de enero de 2009
INTERCANVI CAMBRILS – SANTA COLOMA DE GRAMANET
Torneig de Futbol Sala organitzat pel FC Sagarra a Cambrils
Ja comença a ser una tradició a Cambrils que una munió de gent procedent de Santa Coloma de Gramenet ens visitin durant algun dels caps de setmana de març.
I aquest fet, evidentment, no és cap coincidència. Fa uns anys, els responsables del Club de Futbol Sala Sagarra es varen posar en contacte amb l’Ajuntament de Cambrils per poder organitzar un torneig de futbol sala en el qual havien de participar els equips de la nostra localitat i les seves seccions respectives.
No cal dir que vàrem prendre aquesta proposta amb el millor entusiasme possible comprometent les majors facilitats per desenvolupar l’activitat al Palau d’Esports del nostre municipi, trobar allotjament, buscar propostes d’oci pels visitants... Tot plegat semblava, i avui dia ho podem confirmar, l’excusa perfecta, no només per gaudir d’un esport tan popular i estimat, sinó també i sobretot, per engrandir els llaços d’amistat entre dues ciutats destacades de la geografia catalana.
Així doncs, poc a poc, Santa Coloma i Cambrils hem anat fent créixer una gran relació de proximitat i empatia que s’ha vist traduïda en l’intercanvi institucional, el reconeixement als clubs de les dues ciutats, la coneixença entre els infants d’ambdues poblacions, etc. En definitiva, els de Cambrils ja coneixem alguna cosa més de Santa Coloma, de la mateixa manera que els de Santa Coloma han après a estimar Cambrils i segurament aprofitaran una altra ocasió per apropar-se a visitar-nos a nivell particular amb les seves famílies.
Us felicito, doncs, sobretot a vosaltres, membres del Club de Futbol Sala de Santa Coloma, conjuntament amb el suport que us ha manifestat el vostre consistori, que sou els que heu fet possible aquesta fita. Per molts anys sigui!!!
Ja comença a ser una tradició a Cambrils que una munió de gent procedent de Santa Coloma de Gramenet ens visitin durant algun dels caps de setmana de març.
I aquest fet, evidentment, no és cap coincidència. Fa uns anys, els responsables del Club de Futbol Sala Sagarra es varen posar en contacte amb l’Ajuntament de Cambrils per poder organitzar un torneig de futbol sala en el qual havien de participar els equips de la nostra localitat i les seves seccions respectives.
No cal dir que vàrem prendre aquesta proposta amb el millor entusiasme possible comprometent les majors facilitats per desenvolupar l’activitat al Palau d’Esports del nostre municipi, trobar allotjament, buscar propostes d’oci pels visitants... Tot plegat semblava, i avui dia ho podem confirmar, l’excusa perfecta, no només per gaudir d’un esport tan popular i estimat, sinó també i sobretot, per engrandir els llaços d’amistat entre dues ciutats destacades de la geografia catalana.
Així doncs, poc a poc, Santa Coloma i Cambrils hem anat fent créixer una gran relació de proximitat i empatia que s’ha vist traduïda en l’intercanvi institucional, el reconeixement als clubs de les dues ciutats, la coneixença entre els infants d’ambdues poblacions, etc. En definitiva, els de Cambrils ja coneixem alguna cosa més de Santa Coloma, de la mateixa manera que els de Santa Coloma han après a estimar Cambrils i segurament aprofitaran una altra ocasió per apropar-se a visitar-nos a nivell particular amb les seves famílies.
Us felicito, doncs, sobretot a vosaltres, membres del Club de Futbol Sala de Santa Coloma, conjuntament amb el suport que us ha manifestat el vostre consistori, que sou els que heu fet possible aquesta fita. Per molts anys sigui!!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)