jueves, 9 de julio de 2009

CEMENTO CONTRA LA HUMANIDAD

Artículo publicado por el CIESAS (Centro de Información y Análisis de Chiapas en México)

Han caído dos muros en poco más de diez años. Mejor dicho han caído un Muro y dos Torres Gemelas; en resumen, mucho cemento, y muchas personas han muerto con todo ello. La pregunta del despiste debería ser sobre cuándo empieza el S.XXI. ¿Empieza el S.XXI con la caída del Muro de Berlín, o comienza éste con el atentado a las Dos Torres Gemelas? Entre „finales de la historia“ y „choques civilizatorios“ aún tenemos espacio para otra diversión como puede ser intentar fechar el origen de la nueva era (la de Bush, Putin, los chinos, los musulmanes y el resto; si utilizamos un estilo de análisis reduccionista).
Puedo estar de acuerdo en que la caída del Muro de Berlín significó el fin de una Guerra Fría que cristalizó como Tercera Guerra Mundial bajo todos los efectos, y acepto que el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York representa la primera crisis internacional del sistema de seguridad en la era de la globalización; mas mis auténticas convicciones y lo que vengo a defender se maneja por otras latitudes. No sé a quién cito exactamente, y lo completo: „Nuestra sociedad está enferma porque estando muy harta, casi al punto de reventar, aún quiere más y más, hasta parecer querer destruirse“. Quizás la analogía de este proceso destructivo actual lo encontremos en los estragos que produce la droga; que se produce en el sur, se comercializa desde el norte y se consume a escala planetaria.
El símbolo del cemento hecho añicos, sin embargo, es el mejor síntoma que nos muestra el declive de nuestra sociedad opulenta, representada por un sistema económico más que nunca esclavizador, el auge de la tecnología, la idiotización premeditada de la gente, el engaño y la hipocresía como medios válidos para aspirar a un sitio de honor en el podio del prestigio. Realmente estamos ante una imagen que nos muestra como algunas cosas se tambalean, y los políticos de turno de las potencias conocidas se mueven para aquí y para allá intentando recolocar o, como mínimo, salvar los muebles, ante el inminente movimiento de tierra. Las casas estaban desde un buen principio mal concebidas, construídas con un material anticuado que no podía soportar las consecuencias del descabellado rumbo escogido. Sin duda, ahora todos buscan un nuevo material, de superior calidad, que no puede ser de ninguna de las maneras precisamente la lucha internacional contra el terrorismo.
Entre los que reubican los muebles, para citar ejemplos más claros y generales, se haya el presidente estadounidense Bush, inmerso en una búsqueda fatal de nuevos destinos estratégicos, empecinado en reforzar su posición de policía mundial y hacer depender a los demás de su capacidad de decisión. Lo de Afganistán, frente a los que decían que se trataría de un conflicto largo, se ha solventado en unos pocos días, porque ante bombardeos indiscriminados de la potencia mundial, no hay país ni combatientes, salvo que posean el botón nuclear, que puedan oponer resistencia. Llegará el día, si seguimos por el mismo camino, en que, por fin, no habrán guerras, porque nos habremos destruido sin llegar a la necesidad de luchar. ¿Cómo se explica que lo de Israel y Palestina no se solucione „ni a tiros“?; entre otros factores menores, hay bombas atómicas entre medio.
Luego está la Unión Europea, con su personaje estrella que no es otro que el español Javier Solana, representante de la Política Exterior y de Seguridad Común. ¿Para qué sirven crear tanta burocracia y tantos papeles estratégicos si en el fondo se es consciente de que no se puede influir sobre el fondo de las cosas? Entonces sí que uno se puede plantear como alternativa el „sistema kamikaze“, fundamentalismos, McVeigh, la revolución, el exterminio, los neozapatistas, la droga de nuevo... Rusia, como Francia lleva haciendo hace tiempo, intenta lo indecible para colocarse de puntillas en la foto, sobre todo procura ser original y un poco autónoma para que su opinión pueda ser considerada, pero no aspira a nada más. En el teatro del mundo todos tenemos un rol que inventamos y nos lo aceptan; si no ocurre lo de la aceptación, que se produce bajo un tipo de pacto secreto e invencible, pasamos a ser considerados inmediatamente marginados („Asoziale“, dicen en Alemania) . Los únicos que parten con ventaja son los chinos porque siempre van despacio, sin renunciar a su tiempo y a las propias convicciones sobre su especificidad. Los chinos, pese a lo dicho, corren el mismo riesgo que los musulmanes; también su capacidad es demasiado grande y el eje del mínimo común denominador que une a sus pueblos, puede en breve pasar a ser secundario ante otros eventos más plausibles como son la pobreza, la dictadura y la corrupción de sus gobernantes. Como en las antiguas Unión Soviética o Yugoslavia, se mantiene el orgullo del origen, el ser eslavo por ejemplo, y se elimina de un plumazo la ideología, la discusión sobre las ideas y modelos de vida. Muchas veces los genes nos engañan y casi siempren ganan a nuestros esfuerzos intelectuales para superarlos. Aquí hace aparición en el escenario el nacionalismo del que pasaré a hablar más tarde.
En todo caso, el peligro universal que se avecina, parecido al peligro que supusieron los bárbaros allende de las fronteras del Imperio Romano hace unos siglos, es el peligro humano de ejecutar el „juego de la doble moral“, porque evidentemente es el menos sincero y por eso mismo se caracteriza por su sutilidad y traición. Todo el mundo conoce este juego y lo acepta en su vida cotidiana, precisamente porque está sometido al mismo. Decimos que estamos en el baile, pues más vale bailar, aunque se haga muy mal. El juego de que hablamos contradice frontalmente el significado estricto del verbo convencer, que debe ser la manera de plantear alternativas diversas ante una situación presumiblemente caótica, y que la gente de buena fe suele practicar con su propio ejemplo. Ni Estados Unidos ni Arabia Saudita; tampoco la Unión Europea como conjunto; China y Rusia; pueden pretender convertirse en paladines de una cosa que ignoran. Se puede bailar pero no se puede exigir que te reconozcan que estás bailando bien o imponer tu forma desastrosa de bailar.
Por un lado, el capitalismo ha vencido porque partía con otra ventaja comparativa diferente a la de los chinos, también aplicable en breve para éstos: sin duda, se trata de la segunda ideología más antigua de la historia tras el machismo. Me imagino en este punto que lo primero que Adán hizo al saber lo que había hecho Eva, fue darle una tremenda bofetada e inmediatamente después castigarla para siempre a cocinarle y lavarle la ropa, hecho que le suponía al primitivo Adán un gran ahorro físico y económico. En este sentido, sí que Estados Unidos y el mundo musulmán, hoy aparentemente enfrentados, predican con el ejemplo bíblico equivocado y tienen que correr con las consecuencias. Dios, que está detrás de todo, permitió y aceptó la reacción de Adán, como el mundo comprende que hay que darle patadas para vencer, que no es lo mismo que convencer, al que opina diferente. Ésta es la representación de una historia muy occidental, que también tiene su representación en la escenografía oriental, árabe o africana, por citar otros ejemplos.
Después de hablar mucho de Estados Unidos no está de más citar directamente a Arabia, el país que especula en el mercado financiero con sus dólares petrolíferos para luego recomendar una buena dosis de religión, pura y dura. Más opio, como denunciaba y se convirtió para sí mismo el propio comunismo. Más opio o tiempo perdido en la formulación de articulaciones intelectuales estúpidas, como la idea de que con democracia, mercado abierto y respeto a los derechos humanos todo va a arreglarse. ¿De qué democracia, mercado y derechos humanos hablamos? En ningún caso el ejemplo válido es el predicado por los Estados Unidos, con un presidente elegido de forma extraña, que sólo es el presidente de la mitad exacta del electorado, con una cantidad enorme de vagabundos que viven peor quizás que otros muchos pobres por dondequiera (aparte de la pobreza espiritual que supone alzar la vista y verse rodeado de una riqueza que no puede alcanzarse y además humilla; a los mismos rascacielos me refiero) y una disciplina tan antigua como falsa que pretende eliminar la conflictividad social con la ley del talión y el hacinamiento de presos en „corredores de la muerte“. Ya lo dijo Ghandi: „ojo por ojo y seguro que nos quedaremos ciegos“. Tampoco es nada lógico lo que está pasando en mi admirado mundo musulmán cuando se produce la complicidad entre un argelino, daga en mano y angustia por la supervivencia, y un millonario saudí que se dedica a ensalzar la bondad de Alá por medio de Al Yazira. Bajo mi punto de vista, a éste argelino le ocurre lo mismo que al dominicano, consumidor habitual de CNN, que se pone la gorra de béisbol de los „Yankees“ e insulta abiertamente „hijoputas“ a los estadounidenses.
Otra ideología basada en sentimientos humanos irreprimibles, como fueron el Machismo con la imposición de la fuerza física de los hombres, y el Capitalismo con el egoísmo de acumular sin pensar en la posibilidad de compartir, es el Nacionalismo que se fundamenta en una mezcla de los dos elementos citados: orgullo y creencia en la capacidad de imponer los propios criterios al resto, por entender que su superioridad es incuestionable. Esta ideología, que tiende a enterrarse y resurgir en los tiempos más remotos, aún hoy provoca estragos y deberemos entenderla como parte de la reacción ante la situación actual de crisis. Pensemos por un momento en las nuevas piezas del tablero, que son muy importantes: en el mundo musulmán convive una especie de Machismo entremezclado con un Nacionalismo tribal y otro en referencia a la religión que se profesa. En China, la religión no acumula la fuerza integradora del Islam, pero se asocian Machismo, Nacionalismo y Comunismo. En cuanto a la posibilidad que el mundo musulmán se convirtiera en comunista la oportunidad ya se perdió y no hay vuelta de hoja. Éstas sean seguramente las razones de muchos miedos.
Ante tantas cuestiones y posicionamientos críticos del momento actual que nos ha tocado vivir, el valor universal que hoy día podemos aspirar a encontrar, unos y otros, es el de la comprensión del sufrimiento de los países y de las familias pobres de todo el mundo. Quizás en otra cosa no podamos ponernos de acuerdo, pero el sufrimiento de estas gentes también es transmitido por vía satélite, por lo tanto, incuestionable. La injusticia social, las guerras y el racismo son causas de la situación de angustia de millones de personas por lo que deberíamos convenir hacer algo para combatirlos y remediarlos. Una verdad universal es que el sufrimiento está repartido y que no todo es del color de rosa de los vestidos de las muñecas que nos venden por Navidad. El pan de hoy puede convertirse en hambre para mañana. La verdad no puede ser impuesta si pretendemos defender la libertad a que todo ser humano tiene derecho. Nadie sabe lo que puede pasar en el futuro y nadie está libre de pecado para tirar la primera piedra, pero lo que está claro es que los tiempos que estamos afrontando no los afrontamos con ganas de remediar lo que se puede remediar, sino que parece que el sistema de dominación que históricamente ha impuesto una minoría sobre una mayoría, parece reproducirse, con las únicas diferencias de que la minoría que impone incluso no tiene el dominio de la situación, y de que la mayoría existente ha sido sometida a un lavado de celebro tan grande que no puede responder más allá del consumo, el color y el sexo.
Ante dicho panorama dibujado me atrevo a decir que efectivamente está cambiando mucho para que no cambie esencialmente nada. Los males son los de siempre y los malos de hoy también se comportan como los de ayer. Sólo hace falta graduar bien las lentes y apuntar al objetivo al que debemos derrotar con el dardo de la palabra. Y de los hechos incuestionables.
Propongo volver a la reflexión humanista sobre el sentido de nuestra existencia y la finalidad de la misma. Antepongo la humanidad al cemento, simplemente porque quiero salvarme. No se pueden construir más muros y torres, para que se nos caigan de nuevo encima.

(Saarbruecken, Alemania, 2000)

miércoles, 8 de julio de 2009

IN THIS WORLD!

Actividades promovidas por la Obra Social de La Caixa

Sesiones de cine comentadas por Oliver Klein-Bosquet para adultos y adolescentes, en los Centros Sociales, Culturales y Caixafórums, de La Caixa (Barcelona, Madrid, Tarragona i Lleida)

Película "In this world" (En este mundo)

Director: Michael Winterbottom, Reino Unido, 2002.

Jamal y Enayat son dos jóvenes que viven en un campo
de refugiados afganos en Pakistán. Sus familias deciden
enviarlos a Gran Bretaña, su «tierra prometida», para
conseguir una vida mejor. El precio, sin embargo, es un viaje
largo y difícil por Oriente Medio y Europa que han de realizar
en situación ilegal, ocultando su nacionalidad y poniéndose
en manos de las mafias de traficantes de personas.
En la sesión podremos hablar de la situación de Afganistán
y reflexionar sobre el problema de los refugiados y del
asilo político, así como de las dificultades y peligros que
envuelven el viaje hacia un sueño que cada vez más
personas se ven en la necesidad de realizar.

Invitado: Oliver Klein-Bosquet, especialista en gestión global de la inmigración.

miércoles, 24 de junio de 2009

ELECCIONES A LA JUNTA DE LA ASOCIACIÓN DE BECARIOS DE LA CAIXA

Publicado en el Newsletter 38 de La Caixa

La Asociación de Becarios ha iniciado la cuenta atrás para elegir a sus nuevos representantes en la Junta Directiva. El período electoral se abrió el pasado 2 de febrero y se cerrará el próximo 18 de marzo durante la Asamblea General de
la Asociación, en la que se procederá al recuento de votos y a la proclamación de la nueva junta.

Un total de catorce becarios han formalizado su candidatura a estas elecciones, de las que saldrá elegida la cuarta junta directiva de la historia de la Asociación. Dos de los candidatos, Jordi Sellarés y Jaume Urgell, son también miembros de la junta saliente, a la que se incorporaron como vocales hace dos años para cubrir dos bajas. El resto de la lista está formado por Gloria Calsina, Araceli Esteban, Gonzalo Figuera(Madrid), Oliver Klein-Bosquet, Alejandra Lacalle (Madrid), Rafael Pous, Javier Zamora y, como suplentes, Neli Caldentey, Xavier Coller, Martín Corral (Madrid), Xavier Corrons y Marta Serra.

Dado que un buen número de asociados manifestó su interés en sumarse a la candidatura encabezada por Sellarés, como presidente, y Urgell, como secretario, finalmente se decidió, por consenso, configurar una sola lista electoral. Al mismo tiempo, también se acordó que la votación permitiera alterar el orden de la lista, votar sólo algunos nombres o votar en blanco.

(Marzo 2004)

sábado, 20 de junio de 2009

PARTICIPACIÓN CIUDADANA PARA EL SIGLO XXI

Sesión en el marco del Posgrado de Participación Ciudadana de la URV

En un sentido amplio, durante la última década, en clases y seminarios, he intentado resumir los principales retos políticos internacionales que coinciden con la actual era de la globalización.

Lo que yo llamo era de la globalización coincide parcialmente con el s. XXI pero tiene su fecha de arranque en 1989 con el símbolo de la caída del Muro de Berlín y la desintegración del bloque comunista que componían la Unión Soviética y los países del Este de Europa. Estos inicios de la era de la globalización se prolongan hasta 1991 con los hechos de las independencias de las Repúblicas Bálticas, la guerra en la antigua Yugoslavia y la primera Guerra del Golfo Pérsico cuando Estados Unidos decide defender a Kuwait ante el ataque del Irak de Saddam Hussein. En pocos años el enemigo de James Bond pasa de ser el Kremlin a ser representado por la amenaza del terrorismo árabe-musulmán a escala planetaria (llegarán los ataques a las Torres Gemelas, el 11-M, conflictos en Irak, Afganistán, etc.). Para entender aún más qué pasa en este nuevo siglo prematuro a nivel internacional deberemos citar el levantamiento zapatista en Chiapas y las protestas ante las negociaciones sobre la Ronda del Milenio en Seattle. Luego, la alternativa crítica al discurso único que parece imponerse en las fechas pasará por las reuniones de Porto Alegre que celebrarán el Foro Social Mundial y las protestas a nivel mundial encabezadas por los movimientos altermundistas (“aquellos que defienden que otro mundo mejor, más justo, es posible”).

En todo caso, mi intención durante este artículo es la de ensalzar la importancia de la apuesta por nuevos y mejores métodos de innovación democrática con el objetivo de que puedan servir a legitimar la cosa y la vida pública en una era sumamente caótica y deshumanizada. Ello es confiar a ciencia cierta en la participación ciudadana para no levantar más muros entre la clase política, conjuntamente con la administración, y los ciudadanos “gobernados” (muchas veces “asqueados” por el desprestigio acumulado).

De acuerdo con lo dicho y siguiendo el hilo argumental comentado en el primer parágrafo del texto, diez son los principales retos que deberemos atender en la era de la globalización, como problemas comunes que sólo podremos evitar mediante resoluciones tomadas a nivel mundial, ya sean éstas la suma de pequeñas intervenciones locales o grandes acuerdos de la comunidad de Estados o naciones. Evidentemente yo analizaré más de forma exhaustiva el punto décimo, aunque no por ser el último mencionado debe ser el menos importante. A continuación, paso a citar estos objetivos fundamentales para la sociedad de nuestros días, uno por uno:

1) Consecución de un nuevo lideraje internacional que sepa substituir el nacido del y con el “consenso de Washington” inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Tras fases de unilateralismo estadounidense, exageradas y desastrosas durante el gobierno de Bush Jr., seguramente el Presidente Barack Obama se dedicará en primer lugar a solucionar los problemas internos dentro de sus fronteras para construir el discurso de un nuevo consenso con las nuevas potencias regionales a nivel internacional (China, India, Rusia, Europa, Brasil, México, Indonesia, Egipto, Irán, Turquía, Nigeria, Sudáfrica, Japón…);

2) Fortalecer un Gobierno Mundial más creíble, quién sabe si a partir de la reforma del mismo Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unides (ONU). A nivel de sistemas políticos, en un mundo tan global que sufre en todos sus rincones, la única solución sigue siendo el federalismo, que tiene una amplia justificación a nivel histórico, cultural, filosófico y práctico; la máxima de que todo es más fácil de gestionar desde “la unión que respeta las diferencias” sigue siendo totalmente vigente. Este gobierno mundial deberá crear un definitivo y efectivo sistema de derecho internacional público con capacidad de coacción para ser respetado;

3) Reforma estructural del Banco Mundial (BM), Fondo Monetario Internacional (FMI) y Organización Mundial del Comercio (OMC). Así como se cambiarán las formas en el nivel institucional público, también deberán cambiarse los hábitos, las normas y los objetivos en el ámbito económico, financiero y comercial. No existe sistema más injusto y generador de injusticia que el del conglomerado creado en Bretton Woods. Tras la recién crisis de 2009 nunca más pueden pasar desapercibidas las hipotecas subprime, casos como el de Lehman Brothers, los paraísos fiscales, el secreto bancarios, las stock-options, la ruleta rusa, el abuso, la insolencia… Quizás en el fondo exista un retorno a una ética global más clara y comprometida.

4) Lucha decidida contra la extrema pobreza que existe ya en casi tres cuartas partes del planeta, tanto en la periferia como en el centro mismo y en los alrededores de las grandes cities financieras globales; no puede ser que convivan, en un mundo cada vez más unido, poca gente multimillonaria al lado de la nueva masa plebeya afectada; ello sería sumamente peligroso para la paz social y no es sostenible a medio plazo. La crisis alimentaria que padecen millones de habitantes del planeta si se contrasta con el consumismo extremo de los países europeos equivale a la constatación más evidente de la derrota del sentido común a favor del engorde gratuito e innecesario; la amenaza de hambruna y muerte, por falta de medicamentos o resultado de la reservas de patentes, como siempre, puede justificar la revolución, lo que deriva en inestabilidad nada conveniente;

5) Defensa a capa y espada de nuestro medio ambiente. El mismo sistema económico, amparado por un ideario político concreto, conocido hasta ahora bajo el nombre de “neoliberal”, deberá enterrarse si realmente quiere darse solución efectiva a la destrucción de nuestro ecosistema a la cual nos ha estado abocando. Nos deberá acompañar una preocupación especial por la racional explotación de las materias primas, sobre todo por áquellas que nos puedan ahorrar dependencia energética. Quizás debamos llegar a apostar por el decrecimiento;

6) Regulación de los flujos migratorios que se viven a escala planetaria como consecuencia de muchos de los desajustes descritos. Discursos xenófobos y antiinmigración no pueden aceptarse en una sociedad y un mundo tan interconectado en el cual unos dependemos de los otros, y en el cual “el vuelo de una mariposa en una esquina puede provocar un huracán en el extremo opuesto”. No es lógico que, mientras caen todas las fronteras físicas y no físicas entre las personas, los pueblos, las naciones y los Estados, exista una postura que niegue el derecho a trasladarse, por los motivos que sean, de un lugar a otro, evidentemente bajo una jurisdicción universal y funcional; no hay vuelta de hoja, desde la apuesta por los derechos de ciudadanía y la universalización de los derechos humanos básicos, en una sociedad cada vez más multicultural;

7) Apuesta por una Cultura de paz que pueda contribuir a que no haya más guerras, que generen pobreza, odio y destrucción, cerrando el círculo vicioso que eso supone. Por ello tampoco debe haber reinversión en la economía o industria de guerra. Eso sólo se podrá hacer desde un cambio en la educación de nuestros infantes y adolescentes, anteponiendo el pacto a la imposición, y la sensibilidad al estereotipo macho. Seguramente sea más rentable una economía verde y solidaria que la misma carrera de armamentos y el complejo industrial-militar creado durante la “guerra fría”;

8) Reformulación del Estado de Bienestar de tipo europeo, que sigue siendo válido aunque bajo un nuevo paradigma y que considera, en definitiva, oportuno intervenir parcialmente en lo económico desde lo público precisamente para proteger y favorecer al más débil y solucionar los científicamente comprobados fallos del mercado. Impuestos progresivos según la renta por cápita y los ingresos, así como una responsabilidad social compartida o corporativa, llámese como se llame desde el sector que se le aplique, deben seguir siendo comúnmente aceptados. Quizás lleguemos a la formulación práctica de establecimiento de una renta ciudadana universal como derecho ciudadano;

9) Construcción de una sociedad en red a partir del aprovechamiento de las ventajas ofrecidas por la gran revolución industrial de la nueva era, que es, sin duda, la de las nuevas tecnologías de la comunicación. La cercanía y la inmediatez global deben utilizarse en beneficio de la solución más rápida de las posibles controversias existentes. Se pueden medir los efectos de cualquier decisión en la pequeña y la gran escala, al mismo tiempo que se puede conocer la opinión del grupo mayoritario de la población sobre cualquier tema si se utilizan los nuevos mecanismos tecnológicos que nos brindan las compañías internacionales de telecomunicaciones. Ese progreso debe compartirse con toda la humanidad y no quedar reducido al beneficio de unos cuantos;

10) Apuesta por la democracia participativa, lo que es la substitución de una democracia actual, que resulta demasiado representativa e indirecta, por una democracia que vuelva a ser más directa, y consulte más a menudo a los gobernados. En definitiva, más “pasar cuentas” o “accountability” en inglés, lo que son la aplicación de los métodos de auditoría a las mismas propias políticas públicas engendradas por la misma administración de turno. Reforma, pues, en el mismo funcionar de los partidos políticos que han creado su partitocracia particular, muy reducida y excluyente de quien no comulgue con ella al cien por cien.


Todos los objetivos o retos comentados vienen de un mismo sitio e inspiración, están muy entrelazados y tienen mucho que ver, por lo cual si se afrontan a un mismo paso y tiempo podemos conseguir promover un cambio radical en el rumbo planetario.

Si entramos un poco más en profundidad con lo que nos ocupa directamente, la definición más clara de participación ciudadana es aquella que nos la iguala con la política pública por excelencia de los días actuales que vivimos, una serie de instrumentos que colaboran en gran parte al éxito de la actuación de los gobiernos que quieren manifestarse de una forma más próxima a sus gobernados (que son los ciudadanos que lo legitimizan), y en este caso caben destacar, especialmente, a los Ayuntamientos, la administración que reside al pie del cañón de todas las quejas y necesidades societales. El contexto de la participación ciudadana es el mismo que el de la descentralización y el de la apuesta por el municipalismo como mejor garantía del éxito de las actuaciones que determinen un impacto más directo sobre los habitantes de un territorio determinado. La construcción de un diálogo permanente entre la clase política y los ciudadanos organizados como sociedad civil debe ser imprescindible, como imprescindible debe ser la reforma de los sistemas electorales predominantes a favor de apuestas más abiertas, representativas de la pluralidad existente, con la inclusión, claro está, de las minorías, con alternativas constantes, sin cotos reservados, escuchando a los movimientos sociales, etc.

Peso a todo lo dicho hasta ahora, hay que distinguir el hecho de que la participación ciudadana es a la vez objetivo y método, con lo cual suma extraordinaria y exponencialmente a favor de quien la aplica, y es capaz de llegar a mejores resultados. Recalco esto porque no todo el mundo la utiliza bien ni todo el mundo logra buenos resultados. Antes de hacer participar hace falta haber interpretado el “interés común” o “el sentido de la mayoría”, que en sí mismo es la base fundamental de la misma democracia. Y es por ello que resulta tan importante, si se quiere apostar en todas las esferas posibles por el método democrático-participativo, analizar el estado actual del mundo y la época en que vivimos.

Ante un proceso participativo concreto debemos respondernos las típicas preguntas sobre cuáles son nuestras pretensiones: ¿qué? (la participación ciudadana para legitimar); ¿cómo? (mediante consultas y procesos participativos?; ¿cuándo? (en el proceso de mayor maduración democrática); ¿dónde? (dónde haga falta, allí nos trasladaremos para conocer y analizar mejor cualquier situación dada).

Sin embargo, aún nos queda un gran trecho en la dirección de cambiar la cultura política, que aún predomina en nuestra actual sociedad civil organizada, de expresión contra la administración, a una cultura política más profunda y más madura, como hemos repetido ya tantas veces, que haga participación junto a la administración, sirviéndose en cualquier caso de la misma, y eso sin dejar de ser crítica con ella. Dicho en otro idioma: recibir subvenciones o participar de procesos concretos no debe conllevar por sí mismo a una prostitución de las organizaciones y asociaciones. Primero debe cambiar la administración para seguidamente invitar a la sociedad a participar del cambio. Eso se produce también cuando la sociedad “entra” en la administración.

El análisis de la historia reciente es siempre fundamental. Si nos referimos a la participación ciudadana como a una política pública moderna, evidentemente tendremos que analizar la génesis de todas esas políticas públicas y sociales engendradas bajo la alcoba del Welfare State. Si las políticas de educación y de sanidad serían más o menos lo mismo que los derechos civiles y políticos para los derechos humanos, también podríamos otorgarles el calificativo de políticas de primera generación. La segunda generación de políticas públicas sociales serían las compuestas por políticas de vivienda, ocupación, formación…, como para los derechos humanos destacamos los derechos económicos, sociales y culturales. Finalmente, la participación ciudadana representa una tercera generación de políticas públicas, dentro de las cuales también nombraría a las políticas de medio ambiente y de atención a la diversidad o igualdad, por sólo citar dos ejemplos.

Con ello queremos decir que la preocupación por la participación ciudadana es relativamente joven, más en un Estado del Bienestar como el español o el catalán, con más de treinta años de retraso en relación al mismo concepto centroeuropeo o norte-europeo.

Nosotros, catalanes y españoles, llegamos en 1982 a la primera universalización de la educación y de la sanidad, para en 1986 introducirnos de lleno en la lógica de las Comunidades Europeas, en esos precisos momentos, más liberales y cada vez menos preocupada por lo social. Rápidamente construimos nuestro Estado Protector y rápidamente empezamos a privatizarlo selectivamente. En este sentido, con la participación ciudadana nos hemos quedado hoy día, para que le den vueltas los unos (las izquierdas) y la aburran los otros (las derechas), después de haber analizado la literatura anglosajona y francesa existente, y haber elaborado la nuestra propia.

Sin duda, y en ello redundo, hemos tenido la oportunidad de ir observando nuestro entorno, lo que nos puede ayudar en gran manera para aprender de los errores cometidos. A la característica innata de improvisación y urgencia de nuestras políticas públicas generales, más aún en el terreno social, por lo que a la participación ciudadana se refiere, gozamos aún de un tiempo, que es oro, para decidir su último impulso. En principio, una administración como la Generalitat de Catalunya, que se ha tomado en serio la misma participación ciudadana, ha puesto el énfasis en la transversalidad de su uso para dotar internamente a todos sus departamentos o consejerías, y a su vez a todas las administraciones inferiores, de funcionamientos ciertamente participativos.

Estamos en medio de la fase de experimentación, con unos que se lo creen y otros que observan. Con muchos fondos económicos dedicados, si comparativamente analizamos a los resultados o retornos que se derivan de los mismos, y una expectación abrumadora por conocer cuál debe ser el resultado de todo el proceso global en sí mismo.

Cada uno, desde su Ayuntamiento, desde la misma Generalitat, o desde las asociaciones mismas existentes, deberá realizar su evaluación sobre la participación engendrada y multiplicada en su seno. Evidentemente esta nueva política pública, tan necesaria como pretendo defender sin descanso como legitimadora del mismo sistema político, debe saber evaluarse y de esa manera promover su renovación constante.

Sólo así las cosas podrán funcionar: con una apuesta decidida, con una experimentación variopinta y una aplicación in crescendo de su método a partir de la lectura de los resultados acumulados y analizados para lo que en positivo se pueda aprovechar.

Como dice mi admirado EricHobsbawn “si hemos sido capaces de sobrevivir al S. XX aún somos capaces de todo”. Con participación ciudadana, mejor, sin duda.

Termino como termina en un artículo reciente mi amigo el jesuita Paco Xammar: “crear cauces de participación es hoy nuestro gran reto”.



Bibliografía

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(Juny 2009)

domingo, 14 de junio de 2009

REGIDORIA DE PROMOCIÓ DE CIUTAT DE L'AJUNTAMENT DE CAMBRILS

Carta de Presentació del Regidor de Promoció de Ciutat a la pàgina web de l'Ajuntament de Cambrils

El desenvolupament dels diferents sectors econòmics de Cambrils serà una de les principals ocupacions del nou govern municipal. Des de la Regidoria de Promoció de Ciutat es donarà un significat cabdal a l'obtenció de la complicitat i la col.laboració directa dels representants dels quatre sectors econòmics més destacats de la nostra població, com són, a banda del sector turístic que mereix un tractament específic, l'agricultura, la pesca, el comerç i la indústria. Per cadascun d'aquests sectors es procurarà un pla específic de foment. Es recolzarà la producció agrícola i pesquera autòctona, en diàleg permanent amb pagesos i mariners. Es tindran en compte les particularitats del comerç tant a la Vila com al Port. Finalment, es donarà l'embranzida necessària que necessita el Polígon Industrial Belianes, a la vegada que es crearan nous programes d'ajuts, bonificacions fiscals i iniciatives per atraure noves inversions, paral.lelament amb la promoció externa de nou sòl industrial.

Cambrils endegarà properament un Pla Estratègic de Ciutat que s'integri en l'estudi de possibilitats que li aporta formar part del Consorci de Promoció del Camp de Tarragona, la segona àrea metropolitana més gran de Catalunya i un centre d'excel.lència turística com representa la Costa Daurada. Cambrils s'ha d'implicar i s'ha de fer escoltar en el seu àmbit relacional, al Camp de Tarragona, Catalunya, Espanya i Europa. Mitjançant l'organització de Fires i Congressos, Cambrils haurà d'inscriure el seu nom entre les poblacions més dinàmiques i emprenedores que es coneguin.

El progrés de Cambrils arribarà acompanyat d'una visió solidària i cooperant de la seva gestió i vincle amb l'exterior.

(Juny 2003)

jueves, 11 de junio de 2009

CENTRES CÍVICS DE CAMBRILS

Equipaments gestionats per la Regidoria de Participació Ciutadana

Els equipaments municipals denominats Centres Cívics es conceben com a espais per a la dinamització associativa del barri on s'ubiquen i espai de referència per a la cohesió de les entitats ciutadanes i col•lectius ciutadans.

Alhora també es conceben com a equipaments amb serveis municipals que en definitiva apropen l'administració a la ciutadania, amb la finalitat d'aconseguir la descentralització administrativa per a determinats serveis municipals a cada barri.

Els centres cívics són equipaments socioculturals pròxims als ciutadans i ciutadanes, de titularitat municipal i adscrits a la Regidoria de Participació Ciutadana de l'Ajuntament de Cambrils.

Els tres Centres Cívics de què gaudeix el nostre municipi, Cambrils, concretament els de Les Basses, Vilafortuny i Nou Cambrils, com dèiem, estan destinats a l'ús públic, amb la finalitat d'aconseguir la descentralització administrativa de determinats serveis municipals als barris i de prestar serveis a les persones i a les entitats per impulsar la realització d'activitats que tinguin per objecte el desenvolupament social, cultural, esportiu, de lleure i promoure l'associacionisme i la participació ciutadana en general.

(Juny 2007)

miércoles, 10 de junio de 2009

PARTICIPACIÓ CIUTADANA

Salutació del Regidor al link del Departament de Participació Ciutadana de la pàgina web oficial de l'Ajuntament de Cambrils: www.cambrils.org

La Participació Ciutadana és la política pública per excel.lència dels nostres dies, és l'instrument que col.labora en gran part a l'èxit de l'actuació dels governs de les administracions més properes que són els Ajuntaments, i que tenen com a finalitat agilitzar i construir prioritàriament ponts de diàleg entre la ciutadania i els seus representants polítics.

En aquesta legislatura que encetem, els nostres objectius principals passen per: dinamitzar els Consells de Barri, els consells sectorials, i crear el Consell de Ciutat; extendre la xarxa de centres cívics; promoure l'associacionisme; reforçar la defensa dels drets de la ciutadania amb l'OMIC o el Defensor de la Ciutadania; promoure processos participatius en diferents polítiques públiques locals; com a exemple de moltes altres coses en les quals haurem de concentrar els nostres esforços.

Per fer aquest recorregut comptem amb tu.

(Juny 2007)