Jíbaros, ríos y selva: Sábado 25 de agosto
Para sorpresa de muchos hoy es sábado y vamos a seguir trabajando, sólo que terminaremos más pronto. Mucho machete, sudor, las primeras llagas en las manos, ropa sucia, una ducha fenomenal, una comida no menos y reposo.
Mi reposo se asienta en la lectura. En este caso sigo ocupándome de la geografía humana y natural del país que empiezo a querer. Los jíbaros, que se llaman realmente shuaras, han sido argumento de miles de historias, leyendas y películas. Hoy viven medio civilizados en el Amazonas. Estos indios practicaron durante mucho tiempo el arte sorprendente para muchos de reducir cabezas humanas. No fueron pocos los misioneros que acabaron sus días en medio de la selva ecuatoriana con una cabeza separada del resto del cuerpo. Cuando los jíbaros terminaban el proceso, muy elaborado por otra parte, clavaban éstas en un asta y danzaban alrededor de ella en cumplimiento de un viejo rito. Ante la posibilidad de una guerra o conflicto grave, los indios jíbaros realizaban un ritual en honor del volcán Sangay, que culminaba con el sacrificio a su vez de un cerdo por estrangulamiento. Una vez concluído el ritual, el volcán se manifiesta de dos maneras; si sólo susurra, la victoria está asegurada. Si se produce la erupción, la batalla está perdida.
En el Ecuador a grandes rasgos sobreviven 15 grandes grupos étnicos. El grupo quichua es el más numeroso pero también el más disperso. Su lengua, sus símbolos y cultura se han utilizado tradicionalmente para transportarlas al resto del país y de esa forma reducir la complejidad museística de esta sociedad-mosaico. Los Aucas y los Curazay, también conocidos con el nombre de Aushiris o Huaoranis, constituyen una temible tribu situada en las cuencas del Río Napo. Un sacerdote español no hace mucho que no salió vivo de su selva. Hay tribus, en Pastaza, con lenguas a punto de desaparecer, caso de los zaparas, y otras casi que son desconocidas y quedan aisladas del conocimiento e interés de la humanidad.
Si hablamos de río y aventura, el Putumayo es un río eminentemente internacional y su libre navegación por parte de los países ribereños está plenamente garantizado por todos ellos. Lo conozco por las noticias diarias sobre el conflicto colombiano que tanto me atraen. Cuando quería llegar a Quito desde Colombia, mediante bus y cuzando la región con el mismo nombre de Putumayo, todo el mundo me tildó de loco, por lo que consideré lo más oportuno no jugar verdaderamente a serlo. En efecto, desde su nacimiento hasta la confluencia del Cuimbé, las orillas del río en cuestión son colombianas; desde el Cuimbé hasta el Guepí, son colombo-ecuatorianas; desde el Guepí hasta el ángulo noroeste del Trapecio de Leticia, colombo-peruanas; el lado norte del trapecio exclusivamente colombianas; y fuera del trapecio, exclusivamente brasileñas. „Aspiración irrenunciable del Ecuador es la de tener un contacto directo con el Amazonas (que es el camino del mundo), por razones de orden geográfico e histórico“, dicen los libros doctrinarios, de Ecuador, claro.
La vida en la selva (sigo leyendo y reflexionando) es un continuo estudio del medio para aprovecharlo o superarlo si se hace necesario. Hay que saber envenenar las flechas con „curare“, enseñar a los pequeños al uso de la cerbatana, navegar los turbulentos ríos de la selva de que hablábamos. Conocer las propiedades medicinales de la flora. Aprovechar los frutos de la tierra. Por ejemplo, los ríos del Oriente son el mejor aliado del hombre en la selva. La población de Macas es uno de los centros más activos de todo el oriente ecuatoriano desde que los antiguos oro y caucho han sido sustituidos por el petróleo como recursos preciados. Hoy día, el petróleo constituye la gran riqueza, no sólo de la región sino del país entero, que ve en él un medio capaz de enfrentar la dura y larga tarea del desarrollo. En 1923 de realizó en el país la primera explotación petrolífera; en 1939 la compañía inglesa Shell se asoció con la Standard Oil de New York para seguir con la labor; más tarde se construyó el Oleoducto Transecuatoriano que pasa por cerca de Quito hasta Lago Agrio, con un total de 503 quilómetros de longitud; hoy domina el juego la empresa estatal Petroecuador de la cual siempre se especula si va a ser privatizada.
DIARI ÍNTIM PERÒ PÚBLIC. En aquest blog vull parlar sobre les coses que observo i em preocupen, perquè les estimo: el temps que són els dies que passen i cal aprofitar; les persones que es creuen amb mi; i, finalment, els països, pobles, indrets, racons... que descobreixo poc a poc. Nascut el 1976, soc Professor de Ciencia Política a la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona. Tambe soc Regidor i Portaveu del Nou Moviment Ciutada (NMC) a l'Ajuntament de Cambrils.
jueves, 27 de agosto de 2009
martes, 25 de agosto de 2009
ECUADOR 7
Un día más: Viernes 24 de agosto
Creía haberme despertado en Quito. Ya no estamos en Quito pero sigo pensando en Quito. Todo el país es montañoso y se pueden hacer excursiones a cumbres de todos los tipos y de todas las dificultades, pero yo me quedo con la vista que hay desde Quito, en el valle, desde donde se pueden divisar imponentes sierras llenas de verde por un lado, y otras aún más altas inundadas de nieve. Prefiero verlas a montarlas. Hoy, durante el trabajo, con Carmen hemos repasado el nombre de las cimas más famosas del país. Entre los volcanes hay que resaltar la excelencia del Chimborazo (de 6.300 metros) y del Cotopaxi (de 5.900). Otros volcanes conocidos son el Antizana, el Altar, el Carihuayrazo, el Cotocachi, el Cayambe y los Chiles. Por otro lado tenemos a los Illinizas, norte y sur; el Quilotoa; los dos Pichinchas, el Guagua Pichincha que es el más alto con 4.790 metros, y el Rucu Pichincha; el Reventador; el Sangay; el Tungurahua y el Ruminahui. Precisamente Ruminahui era el nombre de un héroe indígena de tiempos de la colonización que ya he mencionado, y actualmente es el nombre que da nombre a la Asociación de Inmigrantes Ecuatorianos en España. A parte, hemos hablado de las ciudades más importantes del país: exceptuando las mencionadas Quito y Guayaquil, tenemos a las clásicas Ambato, Loja y Cuenca. Chiriboga se encuentra en la antigua carretera de Quito a Santo Domingo de los Colorados, construída en tiempos del fervor por el descubrimiento de petróleo y la construcción de oleoductos para transportarlo de un lado para el otro. Santo Domingo de los Colorados cuenta con aproximadamente 115.000 habitantes y en su municipio de encuentran varios asentamientos de los llamados indios colorados, unos indios singulares que se untan la piel de la cara con colores y rayas.
Dejando de lado el tema de clase, hoy también hemos conocido a Luis, el Profesor de la escuelita de Chiriboga y colaborador de la Fundación, por fin han llegado las maletas de Catherine y, en el mismo camión que las llevaba, ha aparecido un nuevo voluntario, el español, que no es español sinó alemán, Antonio. Resulta que sus abuelos emigraron a Alemania ya hace muchos años y sus hijos ya se casaron con alemanes y alemanas. Hoy él es una interesante mezcla, aunque invertida y con resultados opuestos a la mía propia.
Cuánto al trabajo no hay que mencionar nada especial. Sólo se nos ha instruído en el manejo del machete y del azadón, a la vez que se nos ha informado de nuevo sobre el plan de trabajo a seguir: hay que trabajar rápido si se quieren cumplir las metas.
Creía haberme despertado en Quito. Ya no estamos en Quito pero sigo pensando en Quito. Todo el país es montañoso y se pueden hacer excursiones a cumbres de todos los tipos y de todas las dificultades, pero yo me quedo con la vista que hay desde Quito, en el valle, desde donde se pueden divisar imponentes sierras llenas de verde por un lado, y otras aún más altas inundadas de nieve. Prefiero verlas a montarlas. Hoy, durante el trabajo, con Carmen hemos repasado el nombre de las cimas más famosas del país. Entre los volcanes hay que resaltar la excelencia del Chimborazo (de 6.300 metros) y del Cotopaxi (de 5.900). Otros volcanes conocidos son el Antizana, el Altar, el Carihuayrazo, el Cotocachi, el Cayambe y los Chiles. Por otro lado tenemos a los Illinizas, norte y sur; el Quilotoa; los dos Pichinchas, el Guagua Pichincha que es el más alto con 4.790 metros, y el Rucu Pichincha; el Reventador; el Sangay; el Tungurahua y el Ruminahui. Precisamente Ruminahui era el nombre de un héroe indígena de tiempos de la colonización que ya he mencionado, y actualmente es el nombre que da nombre a la Asociación de Inmigrantes Ecuatorianos en España. A parte, hemos hablado de las ciudades más importantes del país: exceptuando las mencionadas Quito y Guayaquil, tenemos a las clásicas Ambato, Loja y Cuenca. Chiriboga se encuentra en la antigua carretera de Quito a Santo Domingo de los Colorados, construída en tiempos del fervor por el descubrimiento de petróleo y la construcción de oleoductos para transportarlo de un lado para el otro. Santo Domingo de los Colorados cuenta con aproximadamente 115.000 habitantes y en su municipio de encuentran varios asentamientos de los llamados indios colorados, unos indios singulares que se untan la piel de la cara con colores y rayas.
Dejando de lado el tema de clase, hoy también hemos conocido a Luis, el Profesor de la escuelita de Chiriboga y colaborador de la Fundación, por fin han llegado las maletas de Catherine y, en el mismo camión que las llevaba, ha aparecido un nuevo voluntario, el español, que no es español sinó alemán, Antonio. Resulta que sus abuelos emigraron a Alemania ya hace muchos años y sus hijos ya se casaron con alemanes y alemanas. Hoy él es una interesante mezcla, aunque invertida y con resultados opuestos a la mía propia.
Cuánto al trabajo no hay que mencionar nada especial. Sólo se nos ha instruído en el manejo del machete y del azadón, a la vez que se nos ha informado de nuevo sobre el plan de trabajo a seguir: hay que trabajar rápido si se quieren cumplir las metas.
domingo, 23 de agosto de 2009
ECUADOR 6
El Trabajo: Jueves 23 de agosto
Después del desayuno y preparar las mochilas emprendemos el viaje a Chiriboga. Hay que llegar en un bus hasta el primer núcleo de aldeas, para tomar otro bus aún más pequeño y alcanzar nuestra meta final. Gallinas, verduras, ropas, comidas, personas y cerdos se mezclan entre los asientos y el techo del automovil al cual nos montamos. Después de haber conocido a Doña Rosita y Don Manuel, los padres de Carmen; a su hermana Virginia; y a otros miembros de la familia, el nombre de los cuales ya he olvidado, a la llegada a Chiriboga se nos presenta a Jeóber, Francisco, la chica embarazada que parece ser la mujer de uno de los dos, y la chica que se va a ocupar de preparar la comida y de la limpieza, sin duda alguna, con nuestra colaboración.
Llegamos pasado el mediodía hacinados de polvo y malestar debido al viaje, y se nos abre ante nuestros ojos un bosque enorme de „cabulla“, la cual deberemos suplantar por el famoso „sangre de drago“. Antiguamente con la cabulla se conseguían tejer unas cuerdas que hoy son irrelevantes, y el programa de reforestación de la Fundación ha optado por volver a plantar un árbol autóctono que había caído en decadencia. Se nos dice que las montañas están repletas de caballos silvestres, unos cien, muy difíciles de domar por la propia situación del terreno. En la casa del Proyecto en total se contabilizan tres caballos, éstos sí domesticados; tres vacas y un ternerito recién traído al mundo; gallinas y pollos por doquier; relevantes patos y ocas; peces en dos piscinas diseñadas para la ocasion; y, finalmente, el plato estrella que son los „cuyes“, una especie de conejo grandote, medio hámster, que no puedo describir, tiernos y entre bonitos y feos a la vez.
Por la noche hablamos de la organizacién en el campamento. Por un lado dormirán las chicas y por el otro los chicos, que quede claro de buen principio. No está permitido irse a dormir sin haberse tomado antes una ducha y haber bien comido. No se desechará nada. Los productos serán del campo y algunos más extraños serán traídos especialmente de la ciudad mediante el bus comunicante. Huevos no faltarán, como tampoco los quesos caseros; uno de nosotros tendrá que ordeñar las vacas diariamente con la ayuda de Omaira, que es el nombre de la primera chica-mujer; otro se quedará el día acompañando a Mónica (el nombre de la segunda, con recién nino descubierto, llamado Daniel) en la cocina; los demás nos dividiremos en dos grupos para repartirnos las tareas en la montaña y en el plano.
La finca en total cuenta con unas 50 hectáreas, muchas de las cuales situadas en plena colina, por lo que es difícil su acceso y poco rentable su utilización. Las partes colindantes a la casa deberán ser limpiadas de las hierbas que allí han crecido y vamos a intentar introducir nuevos cultivos en la zona, sobre todo tomates que parece que se dan muy bien, pero también lechugas, zanahorias, nabos, limones, melones, papayas, maracuyás, sandías, guisantes, etc. „Diós le pague, Carmen!“.
!Se me olvidada!, plantaremos siguiendo el calendario agrícola que nos marca el próximo día 28 del presente mes, y los días 4, 14 y 28 del siguiente, como fechas indicadas. Hemos cenado papas fritas, con abundante ensalada, pan, ají, y, de postre, galletas de la ciudad. Nos hemos acostado y nos hemos dormido en la oscuridad más inmensa, con el murmullo del agua del río vecino y la música de las miles de luciérnagas que nos acompañan.
Después del desayuno y preparar las mochilas emprendemos el viaje a Chiriboga. Hay que llegar en un bus hasta el primer núcleo de aldeas, para tomar otro bus aún más pequeño y alcanzar nuestra meta final. Gallinas, verduras, ropas, comidas, personas y cerdos se mezclan entre los asientos y el techo del automovil al cual nos montamos. Después de haber conocido a Doña Rosita y Don Manuel, los padres de Carmen; a su hermana Virginia; y a otros miembros de la familia, el nombre de los cuales ya he olvidado, a la llegada a Chiriboga se nos presenta a Jeóber, Francisco, la chica embarazada que parece ser la mujer de uno de los dos, y la chica que se va a ocupar de preparar la comida y de la limpieza, sin duda alguna, con nuestra colaboración.
Llegamos pasado el mediodía hacinados de polvo y malestar debido al viaje, y se nos abre ante nuestros ojos un bosque enorme de „cabulla“, la cual deberemos suplantar por el famoso „sangre de drago“. Antiguamente con la cabulla se conseguían tejer unas cuerdas que hoy son irrelevantes, y el programa de reforestación de la Fundación ha optado por volver a plantar un árbol autóctono que había caído en decadencia. Se nos dice que las montañas están repletas de caballos silvestres, unos cien, muy difíciles de domar por la propia situación del terreno. En la casa del Proyecto en total se contabilizan tres caballos, éstos sí domesticados; tres vacas y un ternerito recién traído al mundo; gallinas y pollos por doquier; relevantes patos y ocas; peces en dos piscinas diseñadas para la ocasion; y, finalmente, el plato estrella que son los „cuyes“, una especie de conejo grandote, medio hámster, que no puedo describir, tiernos y entre bonitos y feos a la vez.
Por la noche hablamos de la organizacién en el campamento. Por un lado dormirán las chicas y por el otro los chicos, que quede claro de buen principio. No está permitido irse a dormir sin haberse tomado antes una ducha y haber bien comido. No se desechará nada. Los productos serán del campo y algunos más extraños serán traídos especialmente de la ciudad mediante el bus comunicante. Huevos no faltarán, como tampoco los quesos caseros; uno de nosotros tendrá que ordeñar las vacas diariamente con la ayuda de Omaira, que es el nombre de la primera chica-mujer; otro se quedará el día acompañando a Mónica (el nombre de la segunda, con recién nino descubierto, llamado Daniel) en la cocina; los demás nos dividiremos en dos grupos para repartirnos las tareas en la montaña y en el plano.
La finca en total cuenta con unas 50 hectáreas, muchas de las cuales situadas en plena colina, por lo que es difícil su acceso y poco rentable su utilización. Las partes colindantes a la casa deberán ser limpiadas de las hierbas que allí han crecido y vamos a intentar introducir nuevos cultivos en la zona, sobre todo tomates que parece que se dan muy bien, pero también lechugas, zanahorias, nabos, limones, melones, papayas, maracuyás, sandías, guisantes, etc. „Diós le pague, Carmen!“.
!Se me olvidada!, plantaremos siguiendo el calendario agrícola que nos marca el próximo día 28 del presente mes, y los días 4, 14 y 28 del siguiente, como fechas indicadas. Hemos cenado papas fritas, con abundante ensalada, pan, ají, y, de postre, galletas de la ciudad. Nos hemos acostado y nos hemos dormido en la oscuridad más inmensa, con el murmullo del agua del río vecino y la música de las miles de luciérnagas que nos acompañan.
sábado, 22 de agosto de 2009
ECUADOR 5
Carmen: Miércoles 22 de agosto
Carmen se sincera y nos habla de ella. Tiene 42 años, „soy muy loca y me encanta hacer amigos“. Estudió periodismo, trabajó en la emisora más importante de Quito y luego firmó por la Presidencia de la República con la que colaboró desde diferentes ámbitos. Antes de abandonar estos trabajos de prestigio por otros de tipo más social pasó casi un año en los Estados Unidos, lo que había sido el sueño de su vida, tiempo suficente como para darse cuenta de que no le gustaba su vida allí. A su vuelta empezó a trabajar para una fundación religiosa en la que descubrió el fraude de un cura que desviaba fondos internacionales para su propio bolsillo. Luego trabajó con niños de barrios marginales y discapacitados hasta que se le ocurrió lo de aprovechar las tierras de su padre y lo de fundar el Proyecto. „Al que mucho ahorca poca aprieta“, gusta repetir. Está orgullosa del desarrollo del proyecto en Chiriboga desde que casi no tenían nada hasta que consiguieron construir un buen alojamiento para los voluntarios, unos baños y un comedor para los niños de la escuela. Por Chiriboga han pasado muchos alemanes, sobre todo, venidos gracias a una organización con sede en Stuttgart, pero también muchos estadounidenses, españoles, japoneses, finlandeses... todos se llevaron una parte de Chiriboga en sus mochilas. Hoy en día la Fundación ha abierto nuevos campos de actuación fuera de Chiriboga, concretamente en Guarumal, no muy lejos; Chillanes, Peseta y en diversas comunidades del Amazonas. El objetivo final de todos estos pequeños proyectos es crear una organización autosostenible en la que predominen el respeto por el medio ambiente y la preponderancia de la educación de los niños y adolescentes.
Después de la presentación que estábamos esperando hace tiempo, hoy toca seguir hablando del Ecuador actual desde una perspectiva sociológica. Ecuador tiene concentrada toda la variedad de Colombia en un espacio más pequeño. Realmente se parecen estos dos países que llegaron a ser hermanos y que ahora se mantienen primos. El mismo abuelo de Carmen, el primer propietario de las tierras de Chiriboga, era colombiano, tiempos cuando se pasaba la frontera a menudo, se vivía aquí o allá, sin preferencias. Se dice igualmente que por Chiriboga, después de la Segunda Guerra Mundial, se instaló un alemán, seguramente antiguo militar nazi. También se comenta la estancia de un italiano y de una holandesa antes de la nueva oleada de voluntarios extranjeros. En Ecuador la leyenda tiene un espacio ancho para su disfrute.
El país en cuestión, como decíamos, es pura mezcla. Esmeraldas y Manabí han llevado a la raza negra a sus máximas cuotas de representatividad, vigor e imaginación. Actualmente los negros de la costa, a los que muchos llaman aún peyorativamente „monos“, han logrado heredar una rica herencia cultural. Los negros de que hablamos, esclavos traídos desde el África Occidental para trabajar en las nuevas propiedades españolas, ganaron y desplazaron a los indígenas de la zona. Ruminahui, el general heroico de Atahualpa, defendió su pedazo de tierra con los dientes frente a los hispanos, pero con el tiempo sus descendientes tuvieron que acostumbrarse a vivir con los recién llegados, no sólo europeos, sino que también africanos. Y que conste que vivir juntos nunca quiso decir vivir mezclados, ya que es rarísimo encontrar una pareja formada por indio y africano, o viceversa. Si Otavalo es el símbolo del Ecuador andino, el Chota representa algo parecido para la comunidad negra que se sitúa entre Imbabura e ibarra. Sus mujeres son de belleza y laboriosidad reconocida, pero que decir de su música. A los rondadores y a las samponas andinas, esas flautas mágicas que pasean por todo el mundo, hoy día se han unido músicas mestizas pero más bien negras somo son los Vallenatos y las Cumbias, que ya no son Cumbias sinó Techno-Cumbias. Un grupo y un cantante preferido, entre otros muchos: Tierra Canela y el esmeraldeño Widingson. A parte se oye de todo, o sea, todo lo del hemisferio en cuestión: bachata, merengue, salsa, rancheras, mariachis... Entre algunos de los pobladores de este país encantador decido definitivamente tomar opción por el „montubio“, el campesino esforzado de la costa, brabucón y sencillo, amable y carinoso.
Ecuador se proclamó independiente de la Corona Española con la victoria de Pichincha, el 24 de mayo de 1822, al consumirse los derechos de Bolívar, „el árbitro de la paz y de la guerra, e incorporarse a la Gran Colombia en la cual perduraría hasta el Congreso Ecuatoriano de 1831. Hasta el día de hoy, si hablamos de Ecuador como una unidad, debemos referirnos a los indígenas que vivieron en su territorio actual hasta la llegada de los incas; las diferentes tribus que nunca se adaptaron a la conquista; los mismos incas en sus dinastía de los ayllus; los jíbaros que conocemos por su técnica reductiva de cabezas humanas (las llamadas „tzantzas“) y los demás indios amazónicos; los mestizos, algunos de los cuales ya durante la colonia obtuvieron cierto prestigio, caso de Eugenio de Santa Cruz y Espejo; los costeños-africanos; los europeos; colombianos y un largo etcétera. Sólo desde la pluralidad y la mezcla se puede entender al Ecuador multicolor que conocemos. Estos hombres descritos son el testimonio hoy de la presencia infinita de su especie en el Ecuador.
Carmen se sincera y nos habla de ella. Tiene 42 años, „soy muy loca y me encanta hacer amigos“. Estudió periodismo, trabajó en la emisora más importante de Quito y luego firmó por la Presidencia de la República con la que colaboró desde diferentes ámbitos. Antes de abandonar estos trabajos de prestigio por otros de tipo más social pasó casi un año en los Estados Unidos, lo que había sido el sueño de su vida, tiempo suficente como para darse cuenta de que no le gustaba su vida allí. A su vuelta empezó a trabajar para una fundación religiosa en la que descubrió el fraude de un cura que desviaba fondos internacionales para su propio bolsillo. Luego trabajó con niños de barrios marginales y discapacitados hasta que se le ocurrió lo de aprovechar las tierras de su padre y lo de fundar el Proyecto. „Al que mucho ahorca poca aprieta“, gusta repetir. Está orgullosa del desarrollo del proyecto en Chiriboga desde que casi no tenían nada hasta que consiguieron construir un buen alojamiento para los voluntarios, unos baños y un comedor para los niños de la escuela. Por Chiriboga han pasado muchos alemanes, sobre todo, venidos gracias a una organización con sede en Stuttgart, pero también muchos estadounidenses, españoles, japoneses, finlandeses... todos se llevaron una parte de Chiriboga en sus mochilas. Hoy en día la Fundación ha abierto nuevos campos de actuación fuera de Chiriboga, concretamente en Guarumal, no muy lejos; Chillanes, Peseta y en diversas comunidades del Amazonas. El objetivo final de todos estos pequeños proyectos es crear una organización autosostenible en la que predominen el respeto por el medio ambiente y la preponderancia de la educación de los niños y adolescentes.
Después de la presentación que estábamos esperando hace tiempo, hoy toca seguir hablando del Ecuador actual desde una perspectiva sociológica. Ecuador tiene concentrada toda la variedad de Colombia en un espacio más pequeño. Realmente se parecen estos dos países que llegaron a ser hermanos y que ahora se mantienen primos. El mismo abuelo de Carmen, el primer propietario de las tierras de Chiriboga, era colombiano, tiempos cuando se pasaba la frontera a menudo, se vivía aquí o allá, sin preferencias. Se dice igualmente que por Chiriboga, después de la Segunda Guerra Mundial, se instaló un alemán, seguramente antiguo militar nazi. También se comenta la estancia de un italiano y de una holandesa antes de la nueva oleada de voluntarios extranjeros. En Ecuador la leyenda tiene un espacio ancho para su disfrute.
El país en cuestión, como decíamos, es pura mezcla. Esmeraldas y Manabí han llevado a la raza negra a sus máximas cuotas de representatividad, vigor e imaginación. Actualmente los negros de la costa, a los que muchos llaman aún peyorativamente „monos“, han logrado heredar una rica herencia cultural. Los negros de que hablamos, esclavos traídos desde el África Occidental para trabajar en las nuevas propiedades españolas, ganaron y desplazaron a los indígenas de la zona. Ruminahui, el general heroico de Atahualpa, defendió su pedazo de tierra con los dientes frente a los hispanos, pero con el tiempo sus descendientes tuvieron que acostumbrarse a vivir con los recién llegados, no sólo europeos, sino que también africanos. Y que conste que vivir juntos nunca quiso decir vivir mezclados, ya que es rarísimo encontrar una pareja formada por indio y africano, o viceversa. Si Otavalo es el símbolo del Ecuador andino, el Chota representa algo parecido para la comunidad negra que se sitúa entre Imbabura e ibarra. Sus mujeres son de belleza y laboriosidad reconocida, pero que decir de su música. A los rondadores y a las samponas andinas, esas flautas mágicas que pasean por todo el mundo, hoy día se han unido músicas mestizas pero más bien negras somo son los Vallenatos y las Cumbias, que ya no son Cumbias sinó Techno-Cumbias. Un grupo y un cantante preferido, entre otros muchos: Tierra Canela y el esmeraldeño Widingson. A parte se oye de todo, o sea, todo lo del hemisferio en cuestión: bachata, merengue, salsa, rancheras, mariachis... Entre algunos de los pobladores de este país encantador decido definitivamente tomar opción por el „montubio“, el campesino esforzado de la costa, brabucón y sencillo, amable y carinoso.
Ecuador se proclamó independiente de la Corona Española con la victoria de Pichincha, el 24 de mayo de 1822, al consumirse los derechos de Bolívar, „el árbitro de la paz y de la guerra, e incorporarse a la Gran Colombia en la cual perduraría hasta el Congreso Ecuatoriano de 1831. Hasta el día de hoy, si hablamos de Ecuador como una unidad, debemos referirnos a los indígenas que vivieron en su territorio actual hasta la llegada de los incas; las diferentes tribus que nunca se adaptaron a la conquista; los mismos incas en sus dinastía de los ayllus; los jíbaros que conocemos por su técnica reductiva de cabezas humanas (las llamadas „tzantzas“) y los demás indios amazónicos; los mestizos, algunos de los cuales ya durante la colonia obtuvieron cierto prestigio, caso de Eugenio de Santa Cruz y Espejo; los costeños-africanos; los europeos; colombianos y un largo etcétera. Sólo desde la pluralidad y la mezcla se puede entender al Ecuador multicolor que conocemos. Estos hombres descritos son el testimonio hoy de la presencia infinita de su especie en el Ecuador.
miércoles, 19 de agosto de 2009
ECUADOR 4
Breve introducción a la Fundación Proyecto Ecológico Chiriboga: Martes 21 de agosto
El desayuno se sirve a las 6:30 horas de la mañana: huevos con tomate, jugo de piña, panecillo con mantequilla y mermelada casera de mora y papaya. Café con leche, cacao y queso blanco salado. Creo que hace meses que no desayunaba tan bien, al menos no en Saarbruecken, donde ni tan siquiera desayunaba. Antes de las 8h. hay que estar en la Oficina porque vamos a continuar con algo sobre la historia del país. Nos la cuenta Carmen.
En Ecuador, como en otros países latinoamericanos, predominaron durante mucho tiempo las dictaduras militares, y aún hoy el poder militar es muy grande si comparamos el país con una democracia europea. La etapa precolombina fue muy fructífera desde el punto de vista de las aportaciones de diferentes culturas indígenas, desde la Machalilla, pasando a la Chorrera, los Narrios-Tuncahuans, los Hantenas-Huancavilcas y los Incas de Atahualpa. A grandes rasgos, Quito logró convertirse en capital de parte del Imperio Inca antes de la llegada de los españoles, que aprovecharon la división entre éstos últimos, invasores venidos desde el Perú, para vencerles. Los trazos culturales incas en Ecuador hoy en día no son tan fuertes como en Perú, aunque sus paisajes y algunas ruinas suyas no tienen nada que enquividiarle. Los españoles hicieron y deshicieron a su antojo, se mezclaron para tener hijos aunque nunca para gobernar. Más tarde, el héroe de la independencia del continente, Simón Bolívar, visitó el país durante largos periodos de tiempo, ya sea invitado por el General Sucre que aquí combatía, o por el amor que profesaba por alguna de sus paisanas, cuando aún estaba vivo el proyecto que dio existencia a la Gran Colombia. Los últimos acontecimientos políticos en Ecuador no han pasado desapercibidos para el resto del planeta, desde la última Guerra con Perú en 1942 hasta la actualidad, pasando por los destituidos presidentes Abdalá Bucaram y Jamil Majuad. El presidente de turno es el licenciado Gustavo Noboa que ganó las últimas elecciones por un escaso margen. El Ecuador que Majuad le entregó es aquel que regaló parte del territorio nacional a Perú, en 1985, mediante el Tratado de Fuentemosquera, y el que optó por iniciar la dolarización de la economía ecuatoriana, lo que traducido significó la eliminación de un sablazo de la moneda nacional, hasta entonces „el sucre“. En cuanto a la economía, el país sobrevive a penas, ya que nunca dejó de ser un país agrario que chocó con algunos beneficios indirectos de la producción de petróleo. Hoy se habla de ecoturismo. Mientrastanto han quebrado unos quince bancos en los últimos diez años. Cuánto a Derechos Humanos sólo hay que señalar la pésima situación de las cárceles.
Después de la historia, los chicos que ya llevan más tiempo en Quito nos invitan a ir a la zona comercial del centro de la ciudad que no queda muy lejos de la Oficina. Oficialmente se llama „la zona alrededor de la Avenida Amazonas“, pero nosotros hemos tardado poco para rebautizarla con el nombre de „Gringolandia“. Se trata pues de un oasis de luces y publicidad capitalista que contrasta con el resto conocido de la ciudad. El primer objetivo en Gringolandia es lanzarse sobre las tiendas que ofrecen servicios de telefonía internacional y de internet. Otro grupito se decide ya por visitar las Oficinas de Turismo y Agencias de Viajes que inundan la misma calle. Empezamos a hablar de visitar la Mitad del Mundo y Otavalo. Nuestro punto de encuentro a partir de ahora será Papayanet.
El desayuno se sirve a las 6:30 horas de la mañana: huevos con tomate, jugo de piña, panecillo con mantequilla y mermelada casera de mora y papaya. Café con leche, cacao y queso blanco salado. Creo que hace meses que no desayunaba tan bien, al menos no en Saarbruecken, donde ni tan siquiera desayunaba. Antes de las 8h. hay que estar en la Oficina porque vamos a continuar con algo sobre la historia del país. Nos la cuenta Carmen.
En Ecuador, como en otros países latinoamericanos, predominaron durante mucho tiempo las dictaduras militares, y aún hoy el poder militar es muy grande si comparamos el país con una democracia europea. La etapa precolombina fue muy fructífera desde el punto de vista de las aportaciones de diferentes culturas indígenas, desde la Machalilla, pasando a la Chorrera, los Narrios-Tuncahuans, los Hantenas-Huancavilcas y los Incas de Atahualpa. A grandes rasgos, Quito logró convertirse en capital de parte del Imperio Inca antes de la llegada de los españoles, que aprovecharon la división entre éstos últimos, invasores venidos desde el Perú, para vencerles. Los trazos culturales incas en Ecuador hoy en día no son tan fuertes como en Perú, aunque sus paisajes y algunas ruinas suyas no tienen nada que enquividiarle. Los españoles hicieron y deshicieron a su antojo, se mezclaron para tener hijos aunque nunca para gobernar. Más tarde, el héroe de la independencia del continente, Simón Bolívar, visitó el país durante largos periodos de tiempo, ya sea invitado por el General Sucre que aquí combatía, o por el amor que profesaba por alguna de sus paisanas, cuando aún estaba vivo el proyecto que dio existencia a la Gran Colombia. Los últimos acontecimientos políticos en Ecuador no han pasado desapercibidos para el resto del planeta, desde la última Guerra con Perú en 1942 hasta la actualidad, pasando por los destituidos presidentes Abdalá Bucaram y Jamil Majuad. El presidente de turno es el licenciado Gustavo Noboa que ganó las últimas elecciones por un escaso margen. El Ecuador que Majuad le entregó es aquel que regaló parte del territorio nacional a Perú, en 1985, mediante el Tratado de Fuentemosquera, y el que optó por iniciar la dolarización de la economía ecuatoriana, lo que traducido significó la eliminación de un sablazo de la moneda nacional, hasta entonces „el sucre“. En cuanto a la economía, el país sobrevive a penas, ya que nunca dejó de ser un país agrario que chocó con algunos beneficios indirectos de la producción de petróleo. Hoy se habla de ecoturismo. Mientrastanto han quebrado unos quince bancos en los últimos diez años. Cuánto a Derechos Humanos sólo hay que señalar la pésima situación de las cárceles.
Después de la historia, los chicos que ya llevan más tiempo en Quito nos invitan a ir a la zona comercial del centro de la ciudad que no queda muy lejos de la Oficina. Oficialmente se llama „la zona alrededor de la Avenida Amazonas“, pero nosotros hemos tardado poco para rebautizarla con el nombre de „Gringolandia“. Se trata pues de un oasis de luces y publicidad capitalista que contrasta con el resto conocido de la ciudad. El primer objetivo en Gringolandia es lanzarse sobre las tiendas que ofrecen servicios de telefonía internacional y de internet. Otro grupito se decide ya por visitar las Oficinas de Turismo y Agencias de Viajes que inundan la misma calle. Empezamos a hablar de visitar la Mitad del Mundo y Otavalo. Nuestro punto de encuentro a partir de ahora será Papayanet.
martes, 18 de agosto de 2009
ECUADOR 3
El Proyecto: Lunes, 20 de agosto
El sol por la ventana me abrasa, ¡y sólo son las seis y media de la madrugada! He soñado profundamente y mi cabeza no ha parado de cabilar. Me levanto pues con una energía inusual, estaba esperando el momento. Todo transcuye rápido.
Muy pronto, los voluntarios recién llegados, y algunos que llevan ya casi una semana esperando que se inaugure la misión, empezamos a concentrarnos en el tema que nos ha llevado hasta aquí. Un suizo y otro alemán son la excepción ya que llevan un mes en el país porque decidieron venir antes para aprender algo del idioma. Como es el primer día no hay horario ni tareas a parte de desplazarnos hasta la Oficina de la Fundación en el mismo centro de la ciudad. Aquí aprendemos algo que no deberemos olvidar hasta el fin de nuestra estancia en Ecuador-Quito: para ir de la casa de Carmen, que es donde dormimos, a la oficina central de la Fundación, hay que tomar los buses en los que se indica „Vicentina Tuneles“, a veces con las variaciones „Chillo Gallo“ o „Barrio La Magdalena“; hay que saber bien en que lado de la calle tomamos el bus y debemos prepararnos a pagar el precio exacto, sinó no hay vuelta (cambio, quiero decir), entre otras cosas, porque subir y bajar del vehículo se hace a una velocidad supersónica.
Seguimos pues hablando del Proyecto en cuestión que se ubica en un poblado de 200 almas llamado Chiriboga. Chiriboga se encuentra a unos 1.800 metros sobre el nivel del mar y pertenece administrativamente a la Municipalidad de Quito, a pesar de hayarse por la maltrecha carretera que le comunica a casi tres horas de la capital. El Proyecto empezó a funcionar hace exactamente cuatro años, en 1998, y se planteó también como una oportunidad para el intercambio intercultural, aunque principalmente su razón de ser se encuentra en la preservación del medio natural. Más específicamente los voluntarios que han pasado por allí se han dedicado a tareas de reforestación, limpieza de maleza y, sobre todo, plantación de los arbolitos conocidos con el nombre de Sangre de Drago. Arbolitos que con el paso del tiempo se convierten en arbolazos. La familia de Carmen, nos cuenta ella misma, después de pasar esas tierras al Estado, ahorró para comprárselas. Ahora con la Ayuda del Instituto Geográfico Militar debe limitar su extensión, para lo que deberemos abrir un camino por en medio de la montaña.
En los últimos años la Fundación ha sido agraciada con la atención de los medios informativos porque no casualmente sus propiedades se encuentrar en la misma dirección por donde pasan y se construyen los oleoductos que comunican la costa ecuatoriana con Colombia. Los famosos pipe-lines de Asia Central también existen en América Latina. Es la primera vez que los veo. Conozco la problemática. Me he interesado antes por lo que pasa en Nigeria, Azerbayán o Turkmenistán, por citar unos ejemplos.
El impacto de la instalación de las petroleras en plena cordillera andina, aún peor en el Amazonas, es desastroso. En la zona de Chiriboga contamos con dos tubos enormes que cruzan su territorio, uno está destinado al crudo pesado y el otro a la gasolina que nosotros conocemos, aunque existe ya en proceso de construcción un tercer tubo. Hoy en día el propietario de todo esto es la compañía estatal Petroecuador después de haber negociado hace años con las primeras compañías perforadoras extranjeras, Texaco, Gulf, Exxon... Mas lo más grave del asunto no son las perturbaciones medioambientales de su imposición o el choque cultural que provocaron a la población indígena: lo más grave son los derrames que se producen muy a menudo del líquido transportado. Recientemente, en 1999 y 2001, se producieron derrames que pudieron ir en un caso de los 36.000 barriles a los 20.500 en otro. Las cosechas y la vegetación autóctona, así como la fauna, resultan afectadas de muerte por esta contaminación, e incluso los granjeros que utilizan el agua no potable de la zona para cocinar o lavarse pueden correr grave peligro. Petroecuador alega que se tratan siempre de ataques terroristas, utilizando un argumento al que la población es muy sensible desde que las FARC colombianas penetran en su territorio, aunque probablemente se traten de pequeños sabotajes realizados por grupos de campesinos, o por los mismos trabajadores de la empresa, que revenden el material.
Por la tarde me toca ir a buscar a Catherine al aeropuerto. De nuevo el avión de Iberia ha olvidado unas maletas, seguramente en el trayecto de Bruselas a Madrid, donde todos los destinos de la compañía española hacen escala. Después de la cena servida en casa de Carmen aprovechamos para conocernos más a fondo. Me sorprenden un chico y una chica vasca que contactaron con el Proyecto gracias a las gestiones de su Gobierno autónomo. En general, creo que pese a las diferencias de origen y seguramente de carácter, vamos a ser un grupo compacto.
El sol por la ventana me abrasa, ¡y sólo son las seis y media de la madrugada! He soñado profundamente y mi cabeza no ha parado de cabilar. Me levanto pues con una energía inusual, estaba esperando el momento. Todo transcuye rápido.
Muy pronto, los voluntarios recién llegados, y algunos que llevan ya casi una semana esperando que se inaugure la misión, empezamos a concentrarnos en el tema que nos ha llevado hasta aquí. Un suizo y otro alemán son la excepción ya que llevan un mes en el país porque decidieron venir antes para aprender algo del idioma. Como es el primer día no hay horario ni tareas a parte de desplazarnos hasta la Oficina de la Fundación en el mismo centro de la ciudad. Aquí aprendemos algo que no deberemos olvidar hasta el fin de nuestra estancia en Ecuador-Quito: para ir de la casa de Carmen, que es donde dormimos, a la oficina central de la Fundación, hay que tomar los buses en los que se indica „Vicentina Tuneles“, a veces con las variaciones „Chillo Gallo“ o „Barrio La Magdalena“; hay que saber bien en que lado de la calle tomamos el bus y debemos prepararnos a pagar el precio exacto, sinó no hay vuelta (cambio, quiero decir), entre otras cosas, porque subir y bajar del vehículo se hace a una velocidad supersónica.
Seguimos pues hablando del Proyecto en cuestión que se ubica en un poblado de 200 almas llamado Chiriboga. Chiriboga se encuentra a unos 1.800 metros sobre el nivel del mar y pertenece administrativamente a la Municipalidad de Quito, a pesar de hayarse por la maltrecha carretera que le comunica a casi tres horas de la capital. El Proyecto empezó a funcionar hace exactamente cuatro años, en 1998, y se planteó también como una oportunidad para el intercambio intercultural, aunque principalmente su razón de ser se encuentra en la preservación del medio natural. Más específicamente los voluntarios que han pasado por allí se han dedicado a tareas de reforestación, limpieza de maleza y, sobre todo, plantación de los arbolitos conocidos con el nombre de Sangre de Drago. Arbolitos que con el paso del tiempo se convierten en arbolazos. La familia de Carmen, nos cuenta ella misma, después de pasar esas tierras al Estado, ahorró para comprárselas. Ahora con la Ayuda del Instituto Geográfico Militar debe limitar su extensión, para lo que deberemos abrir un camino por en medio de la montaña.
En los últimos años la Fundación ha sido agraciada con la atención de los medios informativos porque no casualmente sus propiedades se encuentrar en la misma dirección por donde pasan y se construyen los oleoductos que comunican la costa ecuatoriana con Colombia. Los famosos pipe-lines de Asia Central también existen en América Latina. Es la primera vez que los veo. Conozco la problemática. Me he interesado antes por lo que pasa en Nigeria, Azerbayán o Turkmenistán, por citar unos ejemplos.
El impacto de la instalación de las petroleras en plena cordillera andina, aún peor en el Amazonas, es desastroso. En la zona de Chiriboga contamos con dos tubos enormes que cruzan su territorio, uno está destinado al crudo pesado y el otro a la gasolina que nosotros conocemos, aunque existe ya en proceso de construcción un tercer tubo. Hoy en día el propietario de todo esto es la compañía estatal Petroecuador después de haber negociado hace años con las primeras compañías perforadoras extranjeras, Texaco, Gulf, Exxon... Mas lo más grave del asunto no son las perturbaciones medioambientales de su imposición o el choque cultural que provocaron a la población indígena: lo más grave son los derrames que se producen muy a menudo del líquido transportado. Recientemente, en 1999 y 2001, se producieron derrames que pudieron ir en un caso de los 36.000 barriles a los 20.500 en otro. Las cosechas y la vegetación autóctona, así como la fauna, resultan afectadas de muerte por esta contaminación, e incluso los granjeros que utilizan el agua no potable de la zona para cocinar o lavarse pueden correr grave peligro. Petroecuador alega que se tratan siempre de ataques terroristas, utilizando un argumento al que la población es muy sensible desde que las FARC colombianas penetran en su territorio, aunque probablemente se traten de pequeños sabotajes realizados por grupos de campesinos, o por los mismos trabajadores de la empresa, que revenden el material.
Por la tarde me toca ir a buscar a Catherine al aeropuerto. De nuevo el avión de Iberia ha olvidado unas maletas, seguramente en el trayecto de Bruselas a Madrid, donde todos los destinos de la compañía española hacen escala. Después de la cena servida en casa de Carmen aprovechamos para conocernos más a fondo. Me sorprenden un chico y una chica vasca que contactaron con el Proyecto gracias a las gestiones de su Gobierno autónomo. En general, creo que pese a las diferencias de origen y seguramente de carácter, vamos a ser un grupo compacto.
lunes, 17 de agosto de 2009
ECUADOR 2
La Llegada: Domingo 19 de agosto
He llegado a Ecuador en un avión de Iberia, ahora ya son muchos los que utilizan KLM. Es domingo, creo, porque estoy un poco desorientado. Tengo dos direcciones, la de la oficina de la Fundación para la cual voy a trabajar, en la calle 10 de Agosto, y la de la casa donde supuestamente voy a dormir, en la calle Princesa Toa, en el Barrio de la Magdalena.
Finalmente, por casualidad, porque pregunto, me encuentro con otra voluntaria que ha viajado en el mismo avión que el mío pero que no he conocido hasta ahora. Se llama Katia y es suiza. Otra voluntaria belga, Catherine, tenía que haber llegado hoy pero parece que va a venir mañana. Estas son las ventajas del correo elctrónico, ya que antes de iniciar el viaje tuvimos ocasión de escribirnos y contatar virtualmente unos con otros.
Para introducirme, en el viaje he venido leyendo un libro del Premio Nóbel guatemalteco de 1967 Miguel Ángel Asturias, concretamente El Señor Presidente. He leído de Carlos Fuentes, y puedo confirmarlo: „Asturias es uno de los grandes renovadores de la novela latinoamericana. Asturias deja de tratar al indio de una manera documental, para penetrar la raíz mágica, la raíz mítica, a través del lenguaje que hablan de esos seres. En las novelas de Asturias hay una constante personalización, a través del lenguaje, d epueblos tradicionalmente anónimos. Y esto me parece de una importancia extraordinaria“. Guatemala, como Ecuador, cuenta con un porcentaje elevado de población indígena infravalorada. En los últimos tiempos han llegado a España y a Europa muchas noticias de la Confederación Nacional de Indígenas Ecuatorianos (CONAIE) liderada por Antonio Vargas. Sé que hay otras figuras indígenas relevantes, como las diputadas Nina Pakari o Rosa Gualongo, y el propio Segundo Tituaya, alcalde de Cotacache, cerca del popular Otavalo, condecorado recientemente por su trabajo social a cargo de los Emiratos Árabes Unidos. ¡Me lo cuentan y casi no me lo creo! En Ecuador vale la ecuación popular de cuarenta por ciento de indígenas, cuarenta por cienro de mestizos y catorce por ciento de blancos; me imagino entonces que el resto está compuesto supuestamente de africanos, porque se ven y mucho, o quizás fallen directamente los números teóricos, que no sean los reales, como suele ocurrir en muchos de los países considerados pobres. Desde luego, la mayoría de las veces esta ecuación popular no equivale a la ecuación oficial, y prefiero no volverme loco haciendo cuentas. Antes de llegar también he querido informarme sobre cómo está organizado administrativamente el territorio. Existen cuatro regiones marcadas: la Sierra, la Costa, el Amazonía y la Provincia Insular de Galápagos. Ahí van esos nombres que vamos a escuchar a partir de ahorita mismo: Esmeraldas, Carchi, Imbadura, Pichincha (donde se encuentra Quito), Manabí, Cotopaxi, Los Ríos, Guayas, Bolívar, Chimborazo, Canar, Azuay, El Oro, Loja, Napo, Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe. Las regiones más fuertes si nos referimos a población y economía son Pichincha, Bolívar y Chimborazo, aunque en la Costa, negra por el color de algunos muchos de sus habitantes, resaltan Esmeraldas, Manabí y el Guayas. Las fronteras con Perú, motivo de múltiples conflictos armados, las marcan el Protocolo de Mosquera Pedemonte de 1830 y el Protocolo de Río de Janeiro de 1942.
El aeropuerto de Quito es el más pequeño que yo haya visto nunca entre las capitales mundiales. Una vez recogida una de las maletas que llega desde Frankfurt-Barcelona-Madrid, ya que la otra se ha quedado en el camino, enseguida observo que desde la centralita de la cooperativa de taxis me están haciendo señas. Me han reconocido y ya me está esperando Katia. Sólo tenemos que pagar y nos van a llevar hasta el sitio donde nos esperan los responsables de la Fundación.
Como siempre he llegado de noche, casi sin tiempo de hablar, meditar ni mirar por la ventanilla del taxi; me he metido en una casa desconocida, he saludado a quien había delante, me han indicado donde podía dormir, junto a otros dos chicos, y efectivamente eso es lo que he hecho. ¡Hasta mañana!
He llegado a Ecuador en un avión de Iberia, ahora ya son muchos los que utilizan KLM. Es domingo, creo, porque estoy un poco desorientado. Tengo dos direcciones, la de la oficina de la Fundación para la cual voy a trabajar, en la calle 10 de Agosto, y la de la casa donde supuestamente voy a dormir, en la calle Princesa Toa, en el Barrio de la Magdalena.
Finalmente, por casualidad, porque pregunto, me encuentro con otra voluntaria que ha viajado en el mismo avión que el mío pero que no he conocido hasta ahora. Se llama Katia y es suiza. Otra voluntaria belga, Catherine, tenía que haber llegado hoy pero parece que va a venir mañana. Estas son las ventajas del correo elctrónico, ya que antes de iniciar el viaje tuvimos ocasión de escribirnos y contatar virtualmente unos con otros.
Para introducirme, en el viaje he venido leyendo un libro del Premio Nóbel guatemalteco de 1967 Miguel Ángel Asturias, concretamente El Señor Presidente. He leído de Carlos Fuentes, y puedo confirmarlo: „Asturias es uno de los grandes renovadores de la novela latinoamericana. Asturias deja de tratar al indio de una manera documental, para penetrar la raíz mágica, la raíz mítica, a través del lenguaje que hablan de esos seres. En las novelas de Asturias hay una constante personalización, a través del lenguaje, d epueblos tradicionalmente anónimos. Y esto me parece de una importancia extraordinaria“. Guatemala, como Ecuador, cuenta con un porcentaje elevado de población indígena infravalorada. En los últimos tiempos han llegado a España y a Europa muchas noticias de la Confederación Nacional de Indígenas Ecuatorianos (CONAIE) liderada por Antonio Vargas. Sé que hay otras figuras indígenas relevantes, como las diputadas Nina Pakari o Rosa Gualongo, y el propio Segundo Tituaya, alcalde de Cotacache, cerca del popular Otavalo, condecorado recientemente por su trabajo social a cargo de los Emiratos Árabes Unidos. ¡Me lo cuentan y casi no me lo creo! En Ecuador vale la ecuación popular de cuarenta por ciento de indígenas, cuarenta por cienro de mestizos y catorce por ciento de blancos; me imagino entonces que el resto está compuesto supuestamente de africanos, porque se ven y mucho, o quizás fallen directamente los números teóricos, que no sean los reales, como suele ocurrir en muchos de los países considerados pobres. Desde luego, la mayoría de las veces esta ecuación popular no equivale a la ecuación oficial, y prefiero no volverme loco haciendo cuentas. Antes de llegar también he querido informarme sobre cómo está organizado administrativamente el territorio. Existen cuatro regiones marcadas: la Sierra, la Costa, el Amazonía y la Provincia Insular de Galápagos. Ahí van esos nombres que vamos a escuchar a partir de ahorita mismo: Esmeraldas, Carchi, Imbadura, Pichincha (donde se encuentra Quito), Manabí, Cotopaxi, Los Ríos, Guayas, Bolívar, Chimborazo, Canar, Azuay, El Oro, Loja, Napo, Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe. Las regiones más fuertes si nos referimos a población y economía son Pichincha, Bolívar y Chimborazo, aunque en la Costa, negra por el color de algunos muchos de sus habitantes, resaltan Esmeraldas, Manabí y el Guayas. Las fronteras con Perú, motivo de múltiples conflictos armados, las marcan el Protocolo de Mosquera Pedemonte de 1830 y el Protocolo de Río de Janeiro de 1942.
El aeropuerto de Quito es el más pequeño que yo haya visto nunca entre las capitales mundiales. Una vez recogida una de las maletas que llega desde Frankfurt-Barcelona-Madrid, ya que la otra se ha quedado en el camino, enseguida observo que desde la centralita de la cooperativa de taxis me están haciendo señas. Me han reconocido y ya me está esperando Katia. Sólo tenemos que pagar y nos van a llevar hasta el sitio donde nos esperan los responsables de la Fundación.
Como siempre he llegado de noche, casi sin tiempo de hablar, meditar ni mirar por la ventanilla del taxi; me he metido en una casa desconocida, he saludado a quien había delante, me han indicado donde podía dormir, junto a otros dos chicos, y efectivamente eso es lo que he hecho. ¡Hasta mañana!
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